Hoy, no sé porqué, estoy particularmente sensible. Todo me
afecta más de lo normal, lo que ya es decir.
Esta tarde, viendo en la tele uno de esos programas que recogen lo mejor de los
anuncios publicitarios (en este caso de iberoamérica) he llorado. Y no solo una
vez. Los anuncios de tráfico son siempre impactantes, pero no son los únicos. Ha
habido uno de Argentina que me ha conmovido especialmente. Empieza con una
carrera en una ciudad -argentina, supongo- de éstas en las que participan tanto
corredores profesionales como gente de la calle. La gente corre, uno gana, y el
resto van llegando al poco rato. Pero hay una persona que sigue corriendo hasta
que anochece, sin desfallecer. Finalmente lo consigue, pero ya no queda nadie en
la meta esperándole: no es un heroe... pero miento: si hay una persona, una
viejita esperando a su valiente viejito. Ella lo recibe con una manta entre sus
brazos abiertos y con una sonrisa en su boca, diciéndole: "Para mí tu ganaste".
Hasta mañana.
Agosto 16, 2002 12:46 AM
Fuente: http://deliriumtremens.insolencia.com/000050.html
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