Hoy vino la melancolía a saludarme - Vilma Muñoz

Hoy vino la melancolía a saludarme
y entonces quise oírte
y entonces quise hablarte
quise desde el alma extrañarte.
Quise decirte de cómo son los días
al otro lado del horizonte
y de cómo es cierto de que se extraña lo que no se tiene
y de cómo el hogar, dulce hogar
vale más que todas las tarjetas
que en el mall no dejan de saludar.

Hoy vino la melancolía a saludarme
y entonces quise oírte
y entonces quise hablarte
y quise desde el alma extrañarte,
mas no pude porque tenía cien pesos
y tan solo bastaban nueve dígitos
para sentir a mil kilómetros de estos muros
una voz que dice: ¡aló! ¿con quien hablo?

Hoy vino la melancolía a saludarme
y entonces quise oírte
y entonces quise hablarte
y quise desde el alma extrañarte,
mas no pude porque a mi lado estaba la computadora
y entonces el e-mail podría hablarte desde lejos
podría contarte chistes que hablan de dolor
o tal vez cuentos que aludan a remotos tiempos.

Hoy vino la melancolía a saludarme
y entonces quise oírte
y entonces quise hablarte
y quise desde el alma extrañarte,
mas faltaba dar vuelta a la esquina
para que un fax te llegara a tu casa
diciéndote que son hartas las puertas,
pero angostas las entradas.

Hoy vino la melancolía a saludarme
y entonces quise oírte
y entonces quise hablarte
que hoy al almuerzo habían garbanzos
y no me preguntaron si quería dejarlos
¿por qué será no que no existen las regalías
cuando no son tuyos los platos?

Hoy vino la melancolía a saludarme
y entonces quise oírte
y entonces quise hablarte…

 

Fuente: http://www.udec.cl/~litterae/litte2/Page9.html

  Gerardo Herreros http://www.herreros.com.ar