La poética de la melancolía en la obra de Héctor Dante Cincotta

Prof. Susana C.de Moccero

INTRODUCCION

 

Estamos aquí para alcanzar la palabra de un hombre donde la poesía ha sido y es su más profundo sentido de vivir y de pensar. Esencia y existencia se han comulgado para construir una cosmovisión donde el amor,el tiempo, la sombra, el deseo, el olvido y su patria con un sur silente y un norte ensangrentado conforman una red de núcleos semánticos que giran hacia un clivaje más profundo: su melancolía. A partir de este único punctum dolens manará todo su cuerpo poético y el reclamo del ausente, su padre fallecido, como marca de mayor dolor.

En el año 1994, en este país, exactamente en la Universidad de Sheffield, se presentó El libro de las sombras y de los horizontes-obra poética completa 1961-1990. Este texto compiló la multiplicidad de bellísimas ediciones acompañadas, como es costumbre en este autor, de amigos pintores, hoy difíciles de hallar. Exquisitas plaquettes que no muestran solo la exigencia estética, en este caso por evidente mediación de Ricardo Eufemio Molinari( 1 ), su más entrañable poeta, sino y fundamentalmente porque HDC es poeta entre amigos y la poesía puede permanecer así en la más absoluta intimidad.Raro catador de las sutilezas de nuestro idioma,amante de los cancioneros populares,cielitos, villancicos, de la poesía cortesana del siglo XV y XVI, del romanticismo, sobre todo inglés ,es el dueño de una obra cuya calidad fue elogiada en su país y en el extranjero, recibiendo los primeros premios nacionales. Sin embargo, el escritor ha confesado que la poesía debe permanecer a un ámbito particular porque es un bien delicado y peligroso (2).

En aquella presentación del 23 de marzo, el ensayista argentino David Langmanovich hizo referencia al “looking before and after” shakespeariano, emblema de los proyectos humanos logrados. Efectivamente su obra como etapa cumplida entre los años 1961-1990 abarca 36 títulos.

Pertenecen a la década del 70:La antigüedad de las nubes( 3), El testimonio de los días, Memorial del cielo y de los pájaros.

Otros tres libros de la década del 80 son: El contemplado, El pesaroso, traducido por Peter Beardsell, como “Man of sorrow” y finalmente El distante.

Pertenecen a la década del 90 Elegías a la muerte de mi padre y Memoria de los arenales, editado también en Sheffield y traducido al portugués.

 

EL LIBRO DE LAS SOMBRAS Y DE LOS HORIZONTES

 

Posee en la tapa una obra del pintor argentino Raúl Soldi: dos ángeles tocando el laúd. Personajes ingrávidos, felices, acompañan al poeta en este infatigable asedio que es la búsqueda de su padre fallecido en la historia argentina, en las patrias ajenas, en el sur como espacio espiritual, en los pájaros.

Sombras y horizontes son los nominativos.

Sombra, elemento por demás elusivo, reiterado no por avaricia léxica sino como marca punzante de dolor.Su plurisignificatividad nos conducirá a las siguientes dimensiones semánticas :

a)relacionada con la muerte para plasmar el descarne en sus elegías històricas.

b)como demoledora del tiempo. Se pregunta el escritor en el poema Kronos, perteneciente a “ El testimonio de los días”

 

Qué es el tiempo, la nada, es el latido?
Un corazón cansado, alguna sombra? (p.229,vv. 1-2)

 

c)como doble negativo del cuerpo:

 

“ Sombra soy de quien murió”:reduplicación de la mismidad, epígrafe elegido para adelantar su pena en ETD.

d)como sombra apetecida en los árboles imaginarios,en espacios siempre abiertos, siempre solos, cargados de ensoñaciones porque reviven el recuerdo de su padre a través del canto de un pájaro en una rama alta.

 

Y finalmente:

e)como sombra tutelar:las voces familiares y la casa de la calle 60 donde el poeta vivió una niñez edénica junto a una ciudad de libros frente al parral y una juventud dolorosa. Aquí está su mundo íntimo, su alma de hombre.HDC es un caminante del mundo.Su vida académica lo ha llevado a recorrer ciudades, ríos, arenas, paisajes a la manera de Turner con mucha evanescencia y materia creando un ámbito de esencia pura . Pero son las sombras tutelares sus sombras más queridas y es allí donde aparecen los sonetos reservados a su madre y a María Luisa, compañera de los mejores días y el tópico del ubi sunt:

 

Dónde está ese nombre/ aquella brisa?/ Y recuerdo la tarde que no es nada/sino la eternidad hecha ceniza. (pp. 190.vv12-14).

 

Los poemas reunidos bajo el título ”Los días de la isla verde“ son la memoria escritural de su estadía en las Islas Eólicas, lugar de procedencia de sus abuelos paternos.

“El Libro de las Sombras y de Los Horizontes” lo inaugura Oda italiana.Lo acompaña desde la anunciación epigráfica, Leopardi, el poeta a quien nada le fue más lejano que la sonrisa o como lo definió Domenico Capellina (4), el poeta de la musa melancólica. El poema reza así:

 

Todavía la soledad está desparramada, y yo estoy entre
El viento solo
Con todas estas piedras
En este suelo romano, donde un día los carros y la
Sangre
Cubrían la sediente y terrible tierra.
Aquí también el sol y el aire entran a las murallas de
Tantos años
Donde estuvieron ayer algunos hombres, peleando,
Sin saber que la muerte era majestuosa como la
Soledad.
Me apabulla pensar que la noche llega y que es el fin
De algo,
Que yo soy el mismo con más tiempo
Y que mi deseo es profundo como espada
Dura y brillante.
El tiempo aquí parece ser el mismo de ayer.
Mañana vendrá otro y un pájaro entra a las ramas
Inocente y sólo
Sin saber nada de la muerte.
El viento golpea y mi padre también llega a mi seca
Memoria
Y vuelve solo, dorado como un corazón del Sur.
Sobre el Arno parece que la eternidad se extiende
Dispersa y desolada
Y sólo el amor crece de nuevo,
Y lo estoy viendo con mis labios en este instante,
Estar vivo o muerto donde nadie me busca
Donde nadie ya se `poya sobre mi cuerpo.
A mis costados el aire sigue, se aleja en este cielo de Italia, donde Dios
Sabe un poco de mi decir vano, del ancho olvido de
Los hombres.
Todo es fugaz y se desprende de mí, y todo muere
Pero algo habrá de quedar pegado al alma
A mi indeciso andar entre los días
A este arrastrar tanta soledad conmigo.
Todo esto que llevo y nombro será como un Dios
Remontado
Cuando el mar una la vida en el fuego entre tanta
Muerte.

 

Dijo Octavio Paz: el poema es lenguaje en tensión (5). La intensidad de la fuerza se halla en la dualidad muerte-soledad. La muerte es aquí visitadora penetrante , es la que se acurruca en la fibra mas íntima del poeta. La muerte viene en recuerdo de, viene a estar presente, es una visita al desamparado.

Escrito con ardor juvenil y con tortura, elegimos este poema porque es la mirada casi iniciática del poeta.El autor tenía 25 años. Está escrito en patria ajena, Italia, como espacio de identidad de sus abuelos.

El lenguaje lacerante ha eximido al poema de convertirlo en algo sensual, hedónico, suntuario. El locutor lírico se inmiscuye como manifestante directo y recuerda la muerte de soldados italianos, lejos de la gloria y del laurel, mas bien devotos al sacrificio. Estas muertes traen el recuerdo de la muerte de su padre. Se preguntaba Plinio: ¿Qué es la muerte de un hombre? Es la muerte de una cara que no se repetirá”( 6 ). En el poema su padre lo trae el viento hecho memoria para salvar el olvido. Su padre es dorado y viene del sur con mayúscula, como gustaba escribir Cernuda. El sur es silente de hombres pero poblado de pájaros.Dorado, amarillo, ceniza caliente, fragua, amarus, amargo. Corazón dorado que tiene su correspondencia anticipatoria en el pájaro que no conoce de muertes y en la segunda estrofa el tema del deseo que hace su descarga semántica por camino de la definición en la línea más bella del poema:

 

“y solo el amor crece de nuevo”

 

Juicio prieto que intima con el lector en esta enunciación por demás palpitante. A pesar de tener el yo monopolizado de angustia, de poseer el poeta un espacio estrecho, angosto, desde aquí surge lo beatífico: salvarse por el amor, lo que nos restituye a la vida, lo que nos libra de riesgo y peligro, lo que nos alcanza la inocencia porque nos hace desconocer la muerte como anuncia el pájaro.

En su estrofa final el poeta cita a Dios, no como un curioso de lo divino. Es el ser con el cual él conversa porque lo catapulta a la otredad. Dios conoce su vano en su lejanía pero la comparación en el último verso tiene un peso distinto porque la marca temporal así lo dispone. El pasar de los días es decir la vida y la esencia es decir el fuego pueden comulgar si el mar como agente mediador viene para desterrar la muerte.

La soledad es amarga-amarus pero la esperanza es espera porque “algo habrá de quedar pegado al alma”.

 

EL SUR COMO VISIÓN IMAGINARIA DE LA MELANCOLÍA

 

Oda al viento solo del sur, II

 

Aquí, en este Sur donde la espera del tiempo
Es una larga, desprendida memoria,
Veo como el viento de la primavera arrastra
Entre las estaciones un poco del alba y
Las ruinas de ayer.
El soplo desata un comienzo y por el cielo se esparcen
Algunos ángeles de la tarde. Sólo la búsqueda
Del amor hará perdurable lo amado y las cosas
Llegarán a su lugar de ayer,
Como la unión entre la lluvia y la tierra.
El verano sigue guardando el tiempo para los hombres.
Disperso sobre esta planicie
Donde el olvido es un poco de la nostalgia,
Dios es el semblante,
Horizonte en el cenit.
Oh viento del Sur, alto y alejado
De tantos seres! ( 7).

 

Es en el sur donde el poeta espera el recuerdo para deshacer la soledad de horas.Aquí está su espacio espiritual construído con el mismo temblor y placer intenso que Neruda profesó a su Araucanía, tierra lluviosa, rumor de infancia. HDC erige aquí un universo, espacio introspectivo, es el espacio recurrente donde el poeta acude por necesidad ontológica porque sale al encuentro de su interioridad.

Sur/viento es un binomio permanente en su poesía. Viento como voz de connotación poética, como único elemento sonoro que se escucha ante tanta voz silente. El viento arrastra el tiempo iniciático y el pasado lleva los rastros, los vestigios en primavera, no como estación de epifanía. En la segunda estrofa el viento se adelgaza y se hace instante y es allí donde aparecen los ángeles como visión iluminada de su alma. El orden nocturno está casi expulsado de su corpus poético, HDC es el poeta de la tarde y por aquí se desparramarán estos hálitos. En ese tiempo, en otro espacio que no es la tierra, en la bóveda celeste , sobreviene un concepto que iluminará la anunciación más hermosa del poema, equilibrando la tensión emotiva sur/olvido viento/tiempo:

 

“Solo la búsqueda del amor hará perdurable lo amado y las cosas
llegarán a su lugar de ayer,
como la unión entre la lluvia y la tierra”

 

Es aquí el amor la orientación más profunda y trascendente, el deseo de la búsqueda hecho encuentro.

La estrofa tercera hace referencia al verano como estación que retendrá al tiempo que fermenta en este paisaje argentino carente de cromía, de esencia pura, despojado de toda materialidad. Olvido / nostalgia es el binomio de este contexto donde Dios es el refugio porque el acoso metafísico es demasiado pesado.El poema finaliza con una exclamación, recurso reiterado en este autor, donde el viento es desdicha porque le devuelve la pena por estar separado de los seres que ama, desesperado paraíso.

 

LA MELANCOLIA: PERVIVENCIA HUMANA EN RESCATE DE LO ESCRITURAL AMOROSO

 

Ernesto Sábato, el de la melancolía rabiosa, el desgarrado en una conciencia casi heroica ( 8 ), ha dicho que Cincotta es el poeta de la ternura, nosotros agregamos que es el poeta del desamparo por orden del ausente. Sus andanzas en patria Argentina y en patrias ajenas lo han llevado a determinar una visión imaginaria de la melancolía y es por eso que el poeta construyó un mundo de sombras pero también de horizontes. Escuchemos su voz cuando dice:

 

“Desde la ventana vio aproximarse el horizonte
el infinito horizonte de cada uno, la mano
reposada en otro” (9)

 

De todas las revelaciones que el hombre posee a su alcance, es el amor la más poderosa y es en esta fusión de acuerdo donde el poeta busca en un único y simple gozo sin mezcla, puro, esta perfección de sueño. Reposar la mano en otro, como titula uno de sus poemas( 10 ) es anudar la ronda y lograr la nitidez del gesto para que esta afinidad descanse en jornada amorosa, flor desplegada. Esta comunión espiritual como forma háptica, típicamente renacentista, diríamos leonardesca, es la que se opone a algunos de los títulos de sus libros,por ejemplo: “El pesaroso”, “El distante” donde van señalando el progresivo alejamiento del escritor hacia su exilio interior.Una poesía donde hay cuerpos extendidos, cabellos como sinonimia de tiempo, escasos rostros, resulta aún más curioso estas manos que se buscan unas a otras.

Alcanzar la mano a otro es la sutil vibración de la existencia. Es sobrellevar la melancolía de poeta como verdadera inquietud es decir la que no lo deja quieto porque le permite la percepción infinita y la quemadura de la escritura.

El poeta entonces, lleva en sí, una fuerza originaria que emerge de su finitud de hombre y nos alcanza su palabra porque posee la libertad de lo visionario como profetizaba Rimbaud y la posibilidad de que su exilio se transforme en comunión. HDC nos lleva a recorrer su mundo poético construído de peligrosas venas, llamas sin tregua.

REM, a quien el poeta estudió durante 37 años, reunió una veintena de poemas, período 1944-1946 bajo el título “El huesped y la melancolía” . Felizmente el poeta no se percató que la melancolía es un huésped y escribió hasta los 96 años.

A propósito Rilke en el año 1904, el 12 de agosto, le envía una carta a su amigo Franz Kappus “... estamos solos con lo desconocido que ha entrado en nosotros, porque nos hallamos en medio de un tránsito donde no podemos permanecer. Es por eso que también la tristeza pasa; lo nuevo, lo agregado ,ha entrado en nuestro corazón, ha ido a su cámara íntima y ya tampoco está allí... está en la sangre. Y no llegaremos a enterarnos de lo que fue. Se nos podría hacer creer fácilmente que no ha acontecido nada, y sin embargo nos hemos transformado como se transforma una casa en la que ha entrado un huésped. No podemos decir quién ha venido, quizás no lo sepamos nunca, pero muchos indicios conocemos que lo futuro ha entrado de esa manera para transformarse dentro de nosotros mucho antes que acontezca“ (ll).

La melancolía es una insistente tristeza. El temblor del alma más profundo. Es una de las emociones más intensas que ha tenido y tiene la humanidad para explicarse a sí misma, por eso es el misterio más hermoso. Es la que hace arder el imaginario con la energía más vívida desde Ayax hasta el último postmoderno pues la trama que nos une es la duda existencial. Es la metáfora que pone en marcha el creador para impedir la akinesis porque es a través de su incansable rostro por donde observa y se revela ante el Universo.”No hay soledad inexpugnable” definirá Neruda y continúa: Todos los caminos llevan al mismo punto:a la comunicación de lo que somos. Y es preciso atravesar la soledad y la aspereza, la incomunicación y el silencio para llegar al recinto mágico en que podemos danzar torpemente o cantar con melancolía ( 12 ).Estamos en la vida por adaptación milenaria, para diferenciarnos el hombre ama y crea.

HDC es un poeta saturnino que da testimonio de un esfuerzo titánico en búsqueda de la clarividencia. Nunca se ha librado de la tensión que le ha provocado su ensimismamiento y su arrebato. Vive en permanente evocación de lo faltante, de allí el deseo, que felizmente está con él porque es lo que le otorga la tregua para alcanzarnos su voz. El poeta reconoce su herida, pero las colma de ángeles y fuego, de aromos y de pájaros.

Un yo aparentemente quieto pero de un furor creativo que nos hace vibrar cuando nos habla del amor, su flor amarilla. Es la tensión que actúa como tres, es decir, de testigo cuando en todo su corpus poético se hace presente la dupla dolor/olvido, sombra/viento. El tema del amor es el campo semántico más inquietante de su poesía, allí está, construído de pequeños instantes, febriles, densos, nítidos. Son las construcciones que dan vuelta el verso, la que di-vierte el poema porque el amor es centro y traduce el sentimiento de la no renuncia, universo de salvación.

La poética de Cincotta es una vox clamantis que trata de vivir consigo misma.

Su melancolía absorbe el dolor de la historia argentina, no sólo de las muertes de personaje históricos del siglo XIX,su patria de origen, sino de los soldados de Malvinas muertos y enterrados en el sur.La muerte de Dorrego por orden del general Lavalle, la muerte de Quiroga, asesinado en Córdoba, la muerte a deguello de Marcos Manuel de Avellaneda en Salta. Estos son los héroes , hombres desgarrados por vientos de violencia. Esta es su patria, tierra de padres, donde el caudillaje se lo evoca a través de elegías salvajes, desangrantes, donde el instinto arcaico despliega el grito de clemencia. Sin embargo, ante tanta oscuridad, tanta sombra, aparecerá un testigo que con pequeños intervalos de luz se asomará en el poema¨:la luna o el poeta? detrás de un espinillo, en perspectiva intimista, dirá el último adios a estas muertes bárbaras.

La Patria en Cincotta es creación de espacio poético donde también está habitado por el olvido, pero en su discurso la peligrosidad se transforma en deseo de justicia (13). Cincotta y Molinari, ambos, clamarán para que el desasimiento carnal se transforme en memoria.Es entonces cuando HDC entrega su flor amarilla, es decir su fragua, su amor transformado en pétalo. Toda su poesía está cruzada de amarantos, azafranes, aromos, mirtos, laureles, jacintos, la rama de ceibo para Juan Ramón Jiménez, el clavel para Keats y Shelley y la rosa transparente con su fatídica espina para Rilke. Este es su mundo natural. En sus planicies metafísicas aparecen estas flores, que son su ternura, las voces que tiemblan. También están sus pájaros de Matzatlán, los ucellos, las gaviotas magallánicas,los albatros sureños, el benteveo amarillo porque construyen el mundo imaginario del deseo por estar con el ausente. La sombra es el atributo de mayor dimensión de su melancolía, es la forma de definir su soledad. Sombra que a veces está lejana y sin nombre pero que también es la mano que acaricia el aire cuando ha salido de su memoria. En los momentos de mayor desamparo produce el spreading effect como en el poema “ La Sombra”, escrito en Coronel Suárez perteneciente a “Memorial del cielo y de los pájaros”, donde es tal su magnitud que su sola presencia arrastra todo lo que nombra: “Nada queda de él, ya/sombra de tanto/pájaro que eras/Ayer y hoy ya/no eres nada/sino sombra/seré yo, sombra de otra sombra” (14).

La angustia, no cabe la menor duda, es la que despliega su microcosmos, pero hay ríos profundos, indetenibles ,vibrantes como deseó Arguedas por donde fluye lo más inquietante de la vida que es el amor para contrarrestar la retórica del apocalipsis de fin de siglo.

Para concluir vamos a escuchar la voz de Ricardo Molinari en su discurso de recepción en la Academia Argentina de Letras : “ la poesía es mi constante divagar, esa porción del tiempo que se destruye en nada y arranca inmutable de las nieblas y del sabor del alma”(15).

 

NOTAS

 

1.REM :1898-1994. Siendo niño queda huérfano de padre y madre. Orfandad que lo hizo transitar por un camino de padecimientos y abandonos donde la invocación y evocación a sus seres queridos, a su tierra, a su patria constituyen su reclamos poéticos más notorios.HDC apenas contaba 15 años cuando conoce a REM en agosto de 1958 en un bar de Buenos Aires.A partir de este momento nunca abandonó su obra, se internó en sus amistades e ilustradores. Merece mención especial la amistad que Cincotta mantuvo hasta su muerte con Francisco Colombo, imprentero de San Antonio de Areco quien realizó con calidad de orfebre sus 57 plaquettes.

La obra poética de REM fue recogida bajo el título “Las sombras del pájaro tostado”, en 1975. Recibió el Premio Consagración Nacional .

“El tiempo y la naturaleza en la obra de Ricardo Molinari” lo hizo a Cincotta acreedor del Premio Nacional de Literatura en categoría ensayo, año 1994.

2.Héctor Dante Cincotta:” La poesía es el vicio selecto de unos pocos”,La Razón, La Plata, 20 de junio de 1987.

3. “La Antigüedad de las Nubes” está siendo traducido por Anthony Edkins , edición bilingüe,en conmemoración a los 25 años, Sheffield Academic Press.

4. Capellina, Domenico,” Giacomo Leopardi: intorno alla vita e agli scritti”, Milano, 189l, p.4

5. Paz, Octavio, “ El arco y la lira”,FCE,1992, p.lll.

6. Borges, Jorge Luis:” La poesía”, conferencia pronunciada en el Teatro Coliseo, julio de 1977. Editorial Olta S.A.C. e I, Buenos Aires.

7.Oda al viento solo del sur, parte II, en “ Elegías a la muerte de mi padre”, Sheffield Academic Press,p.19.

8.Yudicello,L.,” Ernesto Sábato: el recurso de la melancolía”, La Estafeta Literaria, Madrid, nº 608, marzo 1977, pp 4-7.

9.En “La Nueva Provincia”, Suplemento Cultural, Bahía Blanca, 17 de septiembre 1998.

10. Perteneciente a “El contemplado”, p. 490 en “El libro de las sombras y de los horizontes”, Sheffield Academic Press,1994.

11.Rilke, Rainer María, “Cartas a un joven poeta”,Siglo veinte, Buenos Aires,1959, p.64.

12.Neruda, Pablo. Discurso pronunciado en Estocolmo en el acto de aceptación del Premio Nobel de Literatura, 197l. En “La maga Colección”, Homenaje a Neruda, Buenos Aires, noviembre, 1995.

13. Cincotta Susana,” La poesía de Cincotta o la patria Argentina como identidad de espacio poético” en “La Argentina y el mundo del siglo XX. Congreso Internacional , Centro de Estudios Hispánicos, Universidad Nacional del Sur,Bahía Blanca, 1998, pp.614-623

14. “La sombra” pertenece a “Memorial del cielo y de los pájaros” ,Cuarta Parte: La gloria, p. 374-375.

15. Boletín de la ACADEMIA ARGENTINA DE LETRAS, Tomo XXXIV - Nº 131-132, Buenos Aires, 1969,p.21

 

BIBLIOGRAFÍA GENERAL

 

BOLAÑOS, María. Pasajes de la melancolía:Arte y bilis negra a comienzos del siglo XX. Junta de Castilla y León, Consejería de Educación y Cultura,l996.

BURTON ,Robert. The anatomy of Melancholy. Editado por Floyd Dell and Paul Jordan-Smith. New York: Tudor Publishing Co., 1948.

CINCOTTA, Héctor Dante. El tiempo y la naturaleza en la obra de Ricardo E. Molinari, Corregidor,Buenos Aires,1992.

FERGUSON, Harvie. Melancholy and the critique of modernity. Soren Kierkergaard¨s religious psychology. Routledge, London and New York,l995.

HEFFERMAN, Carol Falvo. The melancholy muse. Chaucer, Shakespeare and early medicine.Duquesne University Press, Pittsburg, Pennsylvania,1995.

FREUD, Sigmund. Obras completas, tomo II, Biblioteca Nueva, Madrid, 1973.

KIERKERGAARD, Soren. El concepto de angustia, Hyspamérica, Buenos Aires, 1985.

---------------------- Temor y temblor. Losada, Buenos Aires, 1958.

KLIBANSKY Raymond, Erwin Panofsky, Fritz Saxl. Saturno y la melancolía, Alianza Editorial, Madrid, 1991.

KRISTEVA, Julia. Sol negro, depresión y melancolía.Monte Avila Editores latinoamericanos, 1997.

OMIL, Alba. Héctor Dante Cincotta: un acercamiento a su poesía. Corregidor, Universidad Nacional de Tucumán,Buenos Aires, 1994.

PAZ, Octavio. El arco y la lira. Fondo de Cultura Económica,Méjico,1956.

SABATO, Ernesto. Obra completa. Ensayos, Seix Barral,Buenos Aires, 1996.

VOSSLER, Karl. La soledad en la poesía española, Revista de Occidente, Madrid, 1941.

 

Fuente: Ponencia presentada en la University of Cambridge, SLAS 1999. Trabajo gentilmente cedido por la autora. Email: eamoccero@redsuarez.com.ar

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  Gerardo Herreros http://www.herreros.com.ar