El hombre sólo me genera asco y pena. Verlo erigido en su quimérico sitial, ostentando divinamente su economía o sus logros profesionales es un espectáculo difícil de comprender.
Cada cual se considera portador de la sublimidad, lo que prueba que esta
última no existe y que las presunciones del homínido son
repugnantemente
vanas.
*
Mi literatura no posee ningún sentido concreto pues mi vida carece de objetivos. No se puede dirigir hacia un fin nuestro arte si nuestro existir es un continuo naufragio.
Si Dios me deja con vida es para prolongar mi desgracia y la desgracia de toda la literatura.
Fuente: El diario fue cedido gentilmente por el autor que generosamente me lo alcanzó y permitió publicar y mi agradecimiento a Viviana Parodi quien me lo hizo conocer. Ver más en http://www.nicolasfiks.com.ar/prosa/diariodeunmaniaco.htm