- Amé cuerpos
- sólidos
- gloriosamente erguidos
- henchidos de arterias y de rosas
- anchos vasos
- donde no pudo rebosar sino el amor.
- Todos viajan
- definitivamente.
- Algunos flotan
- rítmicos
- callados
- hasta un rincón de violetas
- y cruces carcomidas.
- Otros hay
- danzantes
- con los cabellos pesados de sol.
- Son aquellos
- en quienes largamente me complazco.
- Son aquellos que aún caldean
- los ladrillos helados de las tumbas.
- Amé racimos
- dorados de cuerpos.
- Frutos
- para las flacas quijadas de la muerte.
- Incómodos ramos
- de brazos
- zapatones y bocas
- hablando incesantemente,
- atropelladamente,
- para taparse la carne desnuda,
- para llenar con ecos
- el sitio vacío del amor.
- Amé multitudes
- —Noche tendida sobre las plazas blancas—
- escuché su gigantesco sollozo
- su incontable latido.
- Fui en medio de sus brazos y brazos,
- luminoso de pupilas,
- poseyendo su cuerpo ondulante,
- de inconmensurables posibilidades,
- de inesperados encuentros.
Fuente: http://www.banrep.gov.co/blaavirtual/letra-g/gomez/1969c.htm