Depresión - Monografía

 

INTRODUCCION

Sabemos que la depresión no es un problema actual, sino que ha existido desde

siempre considerándose como un estado de ánimo pasajero en donde las personas que padecían este mal se les trataba de curar incluso con algún jugo de hierbas o se pensaba, por los síntomas que presentaba, cansancio falta de energía etc., que eran flojos y que por tal no querían realizar ninguna actividad; hasta que Hipócrates comenzó a analizar este "estado de ánimo pasajero", el cual encontró y concluyó a esta como una enfermedad la cual provenía de uno de los cuatro humores corporales (bilis negra) y fue a partir de entonces que se le comenzó a tomar más importancia a este trastorno. A partir de entonces el término depresión fue evolucionando dando paso a que muchos investigadores interesadas en la enfermedad formularan, de acuerdo a las características y síntomas en que se presentaba, su propia definición y explicación acerca del por qué se originaba este trastorno una de las cuales es el desamparo aprendido, en donde se verá que esta teoría explica un poco a nivel psicológico por qué se puede presentar una depresión cuando la persona se encuentra en determinada circunstancias las cuales se le aparecen en el ritmo de vida o en la relación con los demás.

Las causas y síntomas que se presentan en una depresión son diversas y enfocadas a muchos aspectos; los diferentes autores que han tratado este tema generalmente se enfocan a describir por una parte a los síntomas y por otra a los diferente tipos de depresiones sin que se encuentre un orden, o normalmente los agrupan por las etapas de la vida sin, tal vez, que hay depresiones que son resultado de otras generadas desde la infancia o que un tipo de depresión puede presentarse en un niño como en un adulto; pero lo importante es que se llega finalmente a considerar que como somos muchos habitantes en el planeta de igual forma existen diversos tipos de causas por las cuales se origina una depresión al igual que características y síntomas que van desde factores genéticos, psicológicos, ecológicos y sociales, en donde los genéticos tienen una influencia importante, no sólo en las depresiones sino en otras enfermedades como ya se sabe; los factores psicológicos se puede decir que son los más importantes por el tipo de depresión grave que originan. Por otra parte también están los ecológicos, aunque suene un tanto exagerado, pero aveces el estrés, el ruido y otros factores llevan a un tipo de depresión simple, pero al igual que todos los tipos de depresiones debe ser atendida para que el problema no se agrave y por último se encuentran las causas sociales que de igual forma son especialmente importantes ya que por naturaleza interactuamos socialmente y es por tal que los lazos afectivos son importantes para nosotros.

Al hablar de depresión es importante considerar qué pasa realmente en el mundo respecto a cifras; cuántas son las personas que padecen esta enfermedad y quiénes la padecen más son preguntas que nos pueden ayudar a saber qué es y cómo se presenta una depresión para así tomar decisiones y actual de acuerdo a estas. En el capítulo 4 se verán los datos estadísticos generales que se presentan en el mundo y en algunos países incluyendo el nuestro, en donde se menciona que son las mujeres, con un porcentaje mayor al de los hombres, las que presentan más depresiones quizá por el ritmo de vida tan acelerado que hoy en día llevan.

Las causas y tipos de depresiones que se presentan en las personas pueden ir desde lo más sencillo a lo más complejo y riesgoso ya que puede haber un suicidio, por lo cual distintos estudios realizados por diversos investigadores llegan a lo que son las distintas terapia como la terapia cognitiva y la terapia conductual que son de mucha importancia para que el paciente se recupere.

Por lo tanto el objetivo del presente trabajo consiste en organizar las causas de la depresión y qué tipo de depresión se presenta en cada una, así como los síntomas respectivos.

1.PANORAMA HISTORICO ACERCA DE LA DEPRESION

Durante el transcurso del tiempo el término depresión a hido evolucionando hasta definirse e identificarla en la actualidad como una enfermedad. Los datos que permiten identificar sus orígenes se remontan muchos años atrás en el siglo IV a., de c., cuando el gran filósofo Hipócrates hace la descripción de un enfermedad a la cual llama melancolía, la cual era causada por uno de los cuatro humores corporales, que en relación conjunta estaban relacionados con problemas psiquiátricos: sangre, bilis negra, bilis amarilla y flema; y que la melancolía era producida por la bilis negra o atrabilis (Calderon, 1998), con diversa sintomatología, principalmente somática.

Un siglo después Caelius Aurelianos (siglo V) apoya la descripción de Hipócrates afirmando que la bilis negra era la causa de la melancolía y que la depresión su efecto; si bien en ese entonces no se conocía con exactitud lo que era la depresión o la melancolía, los síntomas descritos eran acertados en comparación con lo que en la actualidad conocemos. Esta se caracterizaba por aversión a la comida, irritabilidad, cansancio, somnolencia o como las describe Caelius, citado en Polaino (1980), los pacientes melancólicos presentan síntomas como ansiedad, silencio, rechazo y hostilidad hacia la propia familia, en ocasiones deseos de vivir y en ocasiones deseos de morir, llantos y quejas sin sentido, etc., pero estas podrían no presentar síntomas reales de una depresión como lo afirma Polaino (1980) diciendo que estos síntomas que preceden a la melancolía tampoco se aproximan a la psicopatología de las depresiones, tal y como hoy la conocemos, y mucho menos llegan a implicar una matización del tipo etiológico sobre la depresión; en cierto modo tiene razón pero también hay que tomar en cuenta que los términos utilizados en ese tiempo, por la época en que se encontraba, son muy buenos y su aproximación es muy acertada.

Otros pensadores como Galeno de Pérgamo (130-120) describen a la melancolía como una alteración crónica que no se acompaña de fiebre y con síntomas como temerosidad, suspicacia misantropía, cansancio de la vida entre otros; así los términos fueron cambiando, uno de los cuales es la manía que era identificada como estados de humor de tonalidad opuesta; otro término utilizado es la melancolía que ha sido utilizada como sinónimo de depresión hasta el comienzo de la era psicofarmalógica este se extendió durante poco más de diez siglos durante los cuales Gregorio Magno (540-604), citado en Polaino (1980), describía a la acedía como uno de los desequilibrios humorales, también por sus especificaciones como sinónimo de melancolía y un desorden de la vida emocional que se tematiza en función de los apetitos dentro del marco teórico de las pasiones introducidas por Santo Tomas quien sostenía que la melancolía era producida por demonios e influencias astrales incluso que era a causa del pecado de pereza, pero más que eso se encuentran dentro de las pasiones de los síntomas o estados de una depreion se acentúa sin tratamiento y causa la muerte como ya se a mencionado y como lo afirma en Calderon (1998) Aslam en Londres quien escribió:

Los que se encuentran bajo la influencia de pasiones depresivas pueden tener diferentes tipos de síntomas semblante ansioso y con aspecto sombrío; poco dispuestos a hablar; se aíslan recluyéndose en lugares oscuros, o permanecen en cama la mayor parte del tiempo... después se vuelven miedosos y conciben miles de fantasías; recuerdan sus actos inmorales, o se sienten culpables de crímenes que nunca han cometido... Con frecuencia se desesperan y tratan de terminar con su existencia que les parece aflictiva y odiosa.

En contraste con Santo Tomas, Casiano, un hombre que creía que acedía es un estado des alma y que sólo lo padecían los religiosos que vivían en aislamiento, decía que la acedía producía desgana, apatía estar a disgusto en la celda, dificultades para respirar y pereza para acometer los trabajos propios de la clausura y de la vida en general. (Polaino, 1980). Así la acedía fue sustituyendo al término melancolía tras los siglos XV Y XVI por los síntomas que caracterizaban a la acedía.

Esta enfermedad no era tomada como un problema de salud serio sin embargo hasta la época del México prehispánico a las personas que presentaban estos síntomas llegaban incluso a recomendar un tratamiento a base de yerbas o jugos de flores al cual le llamaban remedio para la "sangre negra", término común del cuadro en la Europa del siglo XVI, Calderon (1998). Todas las descripciones que se hacían fueron un gran principio para tomar a la depresión como una enfermedad que ataca a cualquier persona, por lo cual debe de ser tratada; pero no fue sino hasta 1630 cuando Robert Burton publica un tratado llamado anatomía de la melancolía en el cual era fácil identificar los estados depresivos, y después con Bonetus quien en 1679 escribe de la "manía de la melancolía" y en otra publicación de 1686 habla acerca de la relación y significación etiopatogénica existente entre la melancolía y la manía, Polaino (1980), esto da paso a que se formulen términos para los diferentes tipos de depresión. Bonetus emplea el término maniacomelancholicus que es el equivalente que usamos hoy de maniacodepresivo.

A su vez y en relación con las causas de la depresión Philippe Pinel, citado en Calderon (1998), a principios del siglo XIX, señaló como causas posibles de la melancolía en primer lugar las psicológicas, como una pérdida significativa en la vida, ya sea material o emocional, miedo, etc., y en segundo las físicas; lo cual se verá más adelante.

Conforme fue avanzando el tiempo los conceptos y términos utilizados para referirse a la melancolía o depresión eran más acertados y específicos. En 1869 Georg Meller Beard decía que la neurastenia (fatiga nerviosa) era un estado crónico de afección del sistema nervioso central (SNC) sin lesión demostrable en donde se presentaban síntomas como irritabilidad (mal humor crónico), insomnio, mareos, temores difusos, temores hipocondríacos, etc., (Gasto, 1993). Por otra parte Kraepelin en 1896 con su especificación de la diferencia entre psicosis maniaco-depresiva y demencia precoz llamada después ezquisofrenía, dio paso a que se considerará a la psicosis como una depresión. Con esto concuerdan Calderon (1998) y Gasto (1993), quienes describen que para Kraepelin la enfermedad maniaco-depresiva era una psicosis constitucional, esencialmente hereditaria, caracterizada por la repetición, alternancia, yuxtaposición o coexistencia de estados de excitación y depresión.

Durante todo ese tiempo los términos utilizados fueron similares, como neurastenia y psicatenia como sinónimos de depresión neurótica al neurótico se le clasifica dentro de una depresión crónica además de con una probable respuesta al tratamiento biológico. Los diferentes términos de melancolía en su mayoría coincidían al especificarlas con sus síntomas, por ejemplo en el libro II de las enfermedades, (Gasto, 1993), melancolía se define como:

"tensión del espíritu enfermedad difícil en la que el enfermo parece tener en las vísceras una espina ... la náusea le atormenta, se aparte de la luz y de los hombres tiene terror y la eclosión frénica (delirio) hace salir al exterior... la enfermedad de ordinario ataca en primavera cura con el tiempo pero si no se cuida termina con la vida." Pag.5

Aquí se puede apreciar una expresión literal y a su vez corpórea de los síntomas que padecía una persona con depresión o melancolía y la actitud que toma; en donde se tiene razón en que si no se atiende puede ser mortal para quien la padezca, pero no es la primavera lo que puede provocarla precisamente sino el tiempo por el cual pasa la persona deprimida en donde se sienta con demasiado trabajo o estrés además de la forma en relacionarse en su entorno y con los demás.

Así finalmente melancolía es aceptada como concepto de depresión y que lleva a otros más que especifican las diferentes ramas o clasificaciones de ésta; como se demuestra en la primera cuarta parte del siglo XX en donde los conceptos se desglosaban en ansiedad, depresión, histeria, hipocondría, obsesión, fobia trastorno psicosomático; entre otras y como Sir Aubreg Lewis que a fines de los 30’s establece conceptos como las psicosis afectiva, la depresión psicogénea y la neurosis de ansiedad que en cierto modo eran inseparables en cuanto a diagnostico por la similitud de padecimiento.

De este modo fue evolucionando el término depresión hasta encontrarnos en la actualidad con una gran información de causas, características y tratamientos para esta enfermedad.

2. ¿QUÉ ES DEPRESIÓN?

DEFINICIONES

Acerca de cómo definir a la depresión existen muchos intentos de conceptos para esta, de entre las que salen las descritas por Kraepelin, Marquez, Polaino, Freud y por supuesto Hipócrates quien fue el primero en aportar un descubrimiento importante en el campo de la depresión, reconociéndola por principio como una enfermedad que debe ser considerara y tratada con importancia, llamándola melancolía y haciendo una descripción clínica de esta mencionando a los cuatro humores corporales.

Kraepelin, citado en Polaino (1980), por ejemplo la denominó locura maniaco- depresiva, derivado de depresión por los diferentes síntomas característicos. Breton (1998) describe al término depresión como una forma de trastorno anímico o afectivo, con lo cual se refiere a un cambio en el estado de ánimo.

Estas son definiciones buenas que nos pueden dar una idea general de lo que significa el término depresión y están basadas prácticamente en un síntoma muy característico de esta enfermedad, la tristeza; el estar triste y sentirse deprimido se utilizan como síntomas principales; así que por tanto depresión es un estado de tristeza que nos lleva al concepto de Marquez (1990), el cual dice que la depresión es la falta o el déficit de energía psíquica, con el cual estoy muy de acuerdo ya que creo que este concepto involucra la explicación a muchos síntomas no sólo a uno, por los cuales una persona puede estar en un estado de depresión. Energía psíquica es aquella energía o esta fuerza que vivifica y anima y que procede de unas relaciones satisfactorias con el ambiente y con uno mismo. Producir energía psíquica es sinónimo de sincronizar con lo que tenemos alrededor o a travez de unas relaciones satisfactorias, según lo dice Marquez (1990); así pues y entonces el secreto de este sentir de la felicidad no es otro que mantener el equilibrio y sincronizar con la naturaleza y con todo lo que nos rodea. Freud por su parte, consideraba que en el centro de la psique existe una fuerza que él llamaba líbido, y que es lo que nos hace mantener el equilibrio o la felicidad. Otras definiciones no menos importantes que las anteriores son las de la Organización Mundial de la Salud (OMS)quien describe a la depresión como una psicosis afectiva en la que el ánimo se muestra marcadamente deprimido por la tristeza e infelicidad, con algún grado de ansiedad. La actividad está por lo general disminuida pero puede haber desasosiego y agitación. Hay una propensión marcada a la recurrencia, que en algunos casos puede presentarse a intervalos regulares. Esta está más descrita y abarca síntomas del pensamiento comparándola como una psicosis afectiva. Otra es la propuesta por el DSM III (Diagnistic and Statical Manual of mental Disorders), citado en ..., que la describe como humor disfórico diciendo así: "Perdida del interés o insatisfacción en todas o casi todas las actividades o pasatiempos usuales. Se expresa por síntomas tales como: deprimido, triste, desesperanzado, irritable, preocupado..." pag.

Todas las definiciones y conceptos que acabo de mencionar nos dan una idea de lo que es depresión, junto con síntomas que más adelante se ampliarán para una mejor comprensión, pero se podría decir que en general estas son las más importantes para unificar un concepto.

2.2. ACERCA DE DESAMPARO APRENDIDO

Una forma de llegar a entender, sólo por una parte, a la depresión es tal vez por medio de la teoría del desamparo aprendido que ha sido muy controversial en el campo de la depresión como causa de ésta. En un experimento realizado por Seligman y Maier (1967), citados en Bower (1996), para explicar el paradigma del desamparo aprendido utilizaron a dos grupos de perros a los cuales se les aplicaron descargas eléctricas dolorosas e impredecibles, pero sólo un grupo podía evitarlas al oprimir un panel y el otro no podía evitarlas a pesar de las respuestas que diera. Como la incapacidad, del grupo que no podía evitar de ninguna forma los choques, para actuar dependía de una historia de exposición a descargas no contingentes de las que no podían escapar, el fenómeno se denominó "desamparo aprendido"; esto es que si no podían tener control sobre las descargas para intentar evitarlas; después de determinadas sucesiones de descargas el perro sólo se quedaba quieto "soportando" las descargas. Algo semejante ocurre con los humanos que presentan desamparo aprendido el cual sería una característica de la depresión ya que Bower (1996) nos menciona que los deficits emocionales de los sujetos con desamparo aprendido son clínicamente interesantes y se asemejan a aquellos que asociamos con el indivuduo desesperanzado, desanimado o completamente frustrado; y como Seligman (1975) ha considerado el desamparo aprendido como una analogía de la depresión clínica humana.

Así que la teoría de Desamparo Aprendido establece que atribuir "incapacidades" a factores internos sugiere, precisamente, cierta tendencia al desamparo aprendido. Por su parte Trad (1992) considera que hay un continuo de susceptibilidad a creer en el desamparo propio que sustenta la depresión tanto endógena como 2reactiva", pero es importante mencionar que cuando una persona se encuentra bajo este paradigma del desamparo aprendido los síntomas que presenta son similares a algún tipo de depresión lo cual es corroborado por como lo explica Seligman es contraste, "la depresión es el convencimiento de la propia impotencia.

Entonces el desamparo aprendido es también una forma de depresión en donde los seres humanos, como los animales, están convencidos de la propia indefensión que se convierte en un obstáculo para intentar alternativas de escape de las tensiones y problemas.

CAUSAS Y TRASTORNOS DE LA DEPRESIÓN

CAUSAS GENÉTICAS

Una de las causas posibles de la depresión es atribuida a factor genético, ya que algún tipo de depresión puede ser heredada, incluso la forma de responder al tratamiento de tal forma como lo menciona Calderón (1998), que si un enfermo deprimido responde bien a determinado grupo de medicamentos antidepresivos, sus parientes deprimidos responderán favorablemente al tratamiento con el mismo fármaco; aún así no se puede hablar de una herencia directa del cuadro de depresión, sino simplemente de la posibilidad de transmisión hacía los desencadenantes más vulnerables al cuadro; como lo afirma Sturgeon (1987) diciendo que la susceptibilidad a la depresión se parece a otros rasgos hereditarios en que algunas personas de la familia la heredan y otras no. Por lo cual con respecto a la depresión existe una predisposición genética a algunas clases de depresiones.

El factor hereditaro es especialmente importante en las depresiones psicóticas Calderón (1998), que corresponden a la agrupación de depresiones primarias; ya que una depresión es primaria cuando constituye un componente importante y/o esencial de un síndrome (Arieti, 1981), en donde se encuentra la psicosis maniaco-depresiva; así mismo, y por lo cual, psicosis es un término utilizado en muchos casos para designar un desorden psiquiátrico importante o grave. Hay diferentes formas de nombrar o denominar a este tipo de depresión ya sea profunda o sintónica, psicotica, primaria o endógena; dependiendo del enfoque del autor pero tienen relación entre ellas y es por tal que en ocasiones se suele tener una confusión en la manera de nombrarla. En especial, acerca de las causas genéticas, una depresión endógena se basa de manera exclusiva en factores orgánicos, presumiblemente hereditarios, que se manifietan mediante alteraciones bioquímicas del organismo; coincidiendo en ésta opinión Arieti (1981) y Breton (1998); y es por tal que el término endógeno se relaciona con las depresiones genéticas.

Hay algunos médicos especialistas, según Clderón (1998), que creen que todas las depresiones son una forma de la enfermedad maniaco-depresiva; la maniaco depresión es una condición en la que el individuo pasa atravez de de l ciclos de hiperactividad y euforia extrema y se hunde luego en una depresión profunda (Breton, 1998); así la depresión psicotica es en ocasiones el punto más bajo de un ciclo maniaco-depresivo a pesar de que el término psicosis es utilizado para designar un desorden psiquiátrico importante o grave.

La depresión psicotica se manifiesta a menudo a causa de factores genéticos, trastorno mental o enfermedad o crisis nerviosa y como consecuencia de factores endógenos intervienen desequilibrios químicos como ya se mencionó.

Entonces se puede decir que una depresión endógena es en la forma simple de depresión, de las causas genéticas, que es seguida, si se agrava, por la depresión psicotica en donde intervienen factores diversos, entre ellos genéticas, ante estos tipos de depresión por lo cual afirma Jacobson (1971) que los factores psicogenéticos desempeñan un rol importante en el desarrollo de las psicósis.

CUADRO CLÍNICO EN LAS DEPRESIONES PSICOTICAS

En las personas que presentan depresiones de tipo psicoticas generalmente los síntomas que le acompañan es el cuadro clínico característico de las depresiones primarias o profundas en donde normalmente hay sensación de malestar, lasitud, pérdida del amor propio, sentimiento de tristeza e impotencia para realizar actividades simples, incluso de la vida cotidiana ya que hay una apreciación distorsionada de la propia persona y del mundo, que es aceptada o tiende a ser aceptada por el paciente como una forma de vida normal; por lo cual la persona deprimida cree que su manera de sentir es adecuada a las circunstancias en que vive por lo cual no trata de escapar o hallar solución al sentimiento que lo agobia.

Existen características que predominan en las depresiones profundas y son como lo menciona Arieti (1981): en primer plano una agobiante vivencia de melancolía, seguida por un desarreglo de los procesos de pensamiento caracterizado por el retardo y el contenido inusual y por último el retardo psicomotor, como síntomas psicológicos de los cuales se puede extender a otros más, derivados de estas generalidades como el estado de animo, en el cual pueden presentarse periodos de angustia o confusión, aumento, o en su caso decremento de la irritabilidad; fatiga , cambios de humor extremos, como suele presentarse en su mayoría de los casos, optimistas por la mañana y deprimidos por la noche (Breton, 1998); con un cambio en el estado anímico a lo largo del día disminuyendo más con el paso del tiempo; se presenta un déficit cognitivo que involucra trastornos de memoria en donde se presenta una dificultad para la evocación, esto se relaciona con lo que menciona Calderón (1998) acerca de que los deprimidos que presentan trastornos de la memoria tienen dificultades para evocar los recuerdos almacenados, y se manifiesta por el impedimento para recodar un evento o encontrar la palabra precisa en algún momento dado, lo cual provoca un sentimiento de ansiedad; también hay una disminución que se presenta como un síntoma de inhibición, lo cual repercute sobre la memoria con una mala fijación de los hechos de la vida cotidiana y problemas en el estudio y en el trabajo debido a que no logra la concentración necesaria incluso para leer, lo cual le resulta difícil.

Pero también existen síntomas acerca de las deficiencias de ciertas funciones somáticas y físicas en donde se presenta un trastorno del sueño con la presencia del insomnio en las primeras horas de la madrugada o somnolencia, los sueños que suelen tener en lugar de ser en blanco y negro comienzan a ser en color; el paciente se queja de que no puede pensar con claridad ni trabajar y no duerme más de unas pocas horas. Los síntomas físicos suelen ser: dolor de cabeza, presiones inexplicables en los oídos o en una zona del cuello, sequedad de la boca, aveces cosquillas en las manos y pies, dolor de espalda, amenorrea y sequedad cutánea, sensación de malestar causada, tal vez, por los problemas digestivos que se presentan por el trastorno alimenticio aveces con obesidad o con el dejar de alimentarse hasta morir de inanición; como ya no le interesa nada, ni siquiera su aspecto, es para él irrelevante descuidar su higiene personal, las relaciones con los demás disminuyen hasta desaparecer, no encuentra ánimo para continuar viviendo y disfrutando de sus capacidades físicas e incluso en relación al amor lo cual puede lo puede llevar a una impotencia o frigidez; éstos aspectos conllevan a la opinión que tiene Jacobson (1971) acerca de las depresiones psicoticas y sus síntomas ya que afirma que el cuadro emocional de estos pacientes se caracteriza por angustias, sentimientos de vacuidad y desasimiento, apatía y lasitud inferior , incapacidad mental y física para disfrutar de la vida y del amor y sentimientos de profunda inferioridad, ineptitud e inutilidad general, además de abatimiento anímico, inhibiciones del pensamiento, el retardo psicomotor entre otros.

Las personas que presentan este tipo de depresión, las ideas de culpa, pecado y condenación adquieren gran relevancia, sobre todo en casos más serios, ya que cuanto más deprimido se sienta menor será la inclinación a hacer algo positivo y entonces se hundirá más en su depresión haciendola más crónica tendiendo a decrementar el autoestima hasta el grado de pensar que no vale nada y por tal no merece que alguien lo ayude, este pensamiento, a su vez, llegará a la conclusión de que sería mejor que no existiera y pensará en el suicidio, como hace referencia a esto Arieti (1981) declarando que en el tipo clásico o tradicional de depresión pasicotica, el motivo central es la actividad de autoacusación y en casos graves, el mensaje que el paciente suele tener es: "no me ayudes; no soy digno de recibir ayuda; sólo merezco morir" y cosas similares menospresiandose a si mismo.

Todos estas son prácticamente los síntomas para lograr identificar el cuadro clínico en este tipo de depresión en donde básicamente se encuentra una aceptación de su estado de ánimo que se va araigando durante el transcurso del tiempo sin tratamiento y abrumador; con autorrecriminaciones, desesperanza u autodesprecio, presentandose posteriormente una incapacidad en los procesos intelectuales y en relación con lo que lo rodea por lo que el hablar se reduce a un mínimo, hasta llegar incluso a desatender su persona dejando de comer o comiendo muy mal, no duerme, toma antidepresivos y puede llegar incluso a fumar marihuana u otros tipos de drogas que como se sabe actúan como depresivos, como la cocaína o el alcohol.

CAUSAS PSICOLOGICAS

Las causas psicológicas son un factor determinante en los tipos de depresiones neuróticas, llamadas también reactivas, las cuales están muy relacionadas con el término distimia; ya que en las distimias como en las neurosis "...los factores emocionales desempeñan un papel preponderante, presentándose desde los primeros años de vida determinando rasgos de personalidad tan profundamente enrraizados en el modo de ser del individuo que se aprenden atraves de la estrecha relación y la dependencia respecto de los miembros de la familia" Calderón (1998), pag. 38.

Es por tal que las causas determinantes se consideran como un factor importante en los patrones de las depresiones neuróticas las cuales se derivan de conflictos o desórdenes originados desde la infancia, ya que ésta es la etapa formativa en la cual el niño es susceptible a trastornos que se le pueden presentar como sonambulismo, terrores nocturnos, fobias, timidez; que si no son atendidos se pueden presentar como problemas de personalidad y de conducta que se agravan con el tiempo presentándose así como rasgos característicos neuróticos, como lo afirma Freud (1942b), citado en Jacobson (1971), definiendo a la neurosis, la melancolía y la esquizofrenia como resultado de conflictos suscitados entre el yo, el ello, el superyo y la realidad; desde este enfoque psicoanalista se dice que se debe de revisarlas cicatrices más que las heridas recientes originadas desde la infancia, más que nada de conflictos entre el yo y el superyo.

No solo puede presentarse el cuadro de una neurosis por traumas de la niñez, sino también debe tomarse en cuenta la presencia, en determinado momento de la vida del paciente, de sentimientos de culpa, de conflictos creados por necesidades inconscientes, de incidentes que han tenido algún significado importante para el paciente o de tensiones familiares ya sean las matrimoniales o sexuales, Calderón (1998).

Se llama de igual forma depresión reactiva a las depresiones neuróticas porque hay causas a las cuales se les puede llamar desencadenantes por originar este tipo de depresión; por ser causas inmediatas de las neurosis, esto es por que la persona siente en algún momento la necesidad de reprimir, distorsionar o desplazar sentimientos de hostilidad que se presentan en las relaciones con los demás en la vida diaria; cuando esto sucede la personalidad del paciente entra en conflicto con estos sentimientos y con la necesidad de reprimirlos lo cual origina angustia que a su vez, por causa de un ego super exigente, se presentan los rasgos de una personalidad que constituyen los síntomas neuróticos. Calderón (1998) menciona que son las mujeres en las que se presenta con más frecuencia una neurosis por el tipo de vida que levan y que tienen que asumir por la gran responsabilidad que esta conlleva, la familia, el esposo, los hijos y en su caso el trabajo; por lo cual requiere un doble de energía y trabajo que el que necesita para atender las necesidades que su entorno le exige. Otro factor que influye en las causas de las neurosis y no menos importante es la llamada pérdida del objeto, la cual se refiere a una pérdida de cualquier tipo que haya sufrido la persona en cualquier momento de su vida, ya sea material, sentimental o la pérdida de poder.

La pérdida del objeto en la etapa formativa es de importancia considerable ya que como se mencionó esta podría causar problemas con la psicopatología de la vida adulta. En la adolescencia la pérdida del objeto es particularmente traumática para el adolescente y produce un impacto profundo sobre la estructura psíquica todavía en desarrollo, (James, 19981); es quizá en la adolescencia, como se ha dicho, en donde la persona pasa por muchos obstáculos y dificultades que podrían no ser tan fáciles de pasar bien librados ya que es la etapa donde se comienzan a tomar decisiones para mejorar el futuro de la persona, si esta se ve interrumpida u obstruida por una pérdida, especialmente de un ser querido, o pérdida de la capacidad de decisión, sentimiento de impotencia, puede generar trastornos en la personalidad del adolescente llegando hasta una neurosis.

La pérdida en un niño es relativamente menos compleja a la de un adolescente o adulto, ya que en este su mayor identificación con algún objeto es la madre, aquella persona que le proporciona confianza y seguridad, si el niño siente este tipo de pérdida, suena alarmante y quizás imposible pero, puede legar a presentar una depresión, esto es justificado con lo que dice Jacobson (1971) acerca de que la llamada "depresión básica es el resultado de un conflicto agresivo, causada por una falta de comprensión y aceptación materna que reduce la autoestima del niño", pag. 24.

Ya se habló acerca de la pérdida de un ser querido y hay que hacer mención a que en esta se puede pasar por diferentes fases con las cuales coinciden diferentes autores (Calderón, 1998; James, 1981), las cuales son normales, en el sentido de que un ser humano lleno de sentimientos y emociones puede llegar a sentir diferentes estados de animo en el transcurso del periodo de duelo, las cuales son: la negación al principio, a perder a alguien y desesperación; depresión ; ira contra el objeto perdido y finalmente aceptación. Si la persona que ha sufrido una pérdida de un ser querido se queda estacionada en alguna de estas fases se debe tomare en consideración para ser tratado ya que eso ya no es normal. Otra de las causas desencadenantes es la pérdida de una situación económica la cual causa problemas en la relación de la persona con los demás, así como también la pérdida de poder provoca descontrol e inseguridad en la persona; un factor primordial que origina la depresión neurótica es la pérdida de la salud ya sea por enfermedades con peligro de muerte, cancer o sida; enfermedades que originan incapacidad física como embolias o amputaciones de alguna parte del cuerpo; también por enfermedades que determinan alteraciones estética, ya sea por ejemplo por quemaduras que requieren operaciones, o enfermedades que afectan la autoestima, como impotencia o frigidez; la edad y el transcurso del tiempo están relacionados con la pérdida de la persona, perdidas como la juventud, sentir que se hacen viejos y lo que conlleva a la vejez como lo son las arrugas, la falta de energía, los cambios hormonales, de los cuales están conscientes lo cual puede hacerlos más susceptibles a experimentar cambios anímicos, (Bretron, 1998), y estos cambios son desencadenantes a causa de alguna pérdida para que el paciente presente rasgos de una depresión neurórica que esta muy relacionada a nivel psicológico. En las mujeres, según Sturgeon (1987), la edad más común para que surja un episodio depresivo es de los 28 a los 30 años y más aun entre los 25 y los 27 ya que puede considerarse como la pérdida de ese primer rubor de la juventud.

CUADRO CLINICO EN LAS DEPRESIONES NEUROTICAS

El cuadro clínico característico de las depresiones neuróticas o reactivas son generalmente los síntomas asociados a los trastornos de la afectividad algunos son tal vez comunes en todas las depresiones como síntomas mentales con relación a la tristeza, en donde se puede o no presentar tendencia al llanto, disminución de la aotoestima así como la inseguridad en donde se encuentra una dificultad para tomar decisiones; estos tal vez sean los más comunes en las depresiones, pero los síntomas que están más relacionados con una depresión neurótica son las que se mencionan a continuación:

Indiferencia afectiva. En donde se encuentra una disminución o en su caso una pérdida de intereses vitales, se encuentra también la pérdida de sentimientos por lo cual la persona deprimida pierde todo deseo de expresar afecto o interés por los demás, las actividades que antes le despertaban interes ahora son indiferentes para él.

Inseguridad. El enfermo deprimido neurótico presenta casi siempre este síntoma, por lo cual no tiene confianza de si mismo, la autoestima la tiene muy baja por lo que siente que no vale nada y siente la imposibilidad de salir del hoyo donde se encuentra.

Pesimismo. Con un enfoque vital derrotista, que da origen a dependencia hacia la familia, el cual normalmente acompaña a la inseguridad, que da origen a sentimientos de devaluación personal como en la inseguridad; lo cual da origen a que el paciente tienda a acusarse a si mismo y a exculpar a los demás, se muestra muy afectivo con sus familiares y dispuesto a hacer cualquier cosa por ellos desinteresadamente, pero a medida que avanza la depresión se vuelve indiferente ante todos (Arieti, 1981).

Miedo. Aveces injustificado, el tener miedo hasta de alguna actividad común como bañarse; el paciente siente temor pero no sabe a que pudiendo ser a todo o a nada en especial (Calderón, 1998), por lo cual este síntoma limita en forma considerable sus actividades y el cual puede llevar a que el paciente tega ideas delirantes como lo afirma Arieti (1981) en relación con la depresión paranoide "El paciente tiene la sensación de que está siendo vigilado, esechado o amenazado y que alguien quiere hacerle daño por lo que en ocasiones puede escuchar voces. Puede haber delusiones hipocondiacas con marcadas distorsiones de la imagen corporal", pag. 88, lo cual demuestra que es un tipo de depresión grave en donde el paciente se encuentra incapacitado para resolver de manera correcta y coherente a lo sucede en su entorno.

Ansiedad. Suele presentarse en grado variable durante el día decrementando durante el transcurso de éste, este síntoma es importante ya que podría ser un escudo para ocultar la depresión ya que como lo afirma Breton (1998) diciendo que la depresión también puede quedar oculta detrás de la ansiedad en los casos en que el enfermo se siente impotente e incapaz de controlar su vida.

Irritabilidad. En este síntoma las manifestaciones comunes suelen presentarse por la agresividad hacía los demás el cual da origen a problemas familiares y laborales y en casos más graves como lo demuestra Arieti (1981), "en su accionar incontrolado, el paciente puede dañarse fácilmente o dañar a los demás", pag. 92.

En relación con el suicidio las personas con depresiones de tipo neuróticas el suicidio es raro pero debe preverse sobre todo en el aniversario del suceso causante (Sturgeon, 1987), o sea, de la fecha en que ocurrió la pérdida significativa y provocadora de la depresión.

CAUSAS ECOLOGICAS

El ser humano esta tan relacionado con su medio ambiente que le rodea que en ocasiones cuando este sufre algún cambio importante, de igual forma repercute en el estado de ánimo del hombre. Así pues cuando ocurre o se presenta una severa contaminación ambiental hay un desequilibrio ecológico consiguiente, por todo esto es una pena pensar y asegurar que es precisamente el hambre quien provoca estos cambios en su atmósfera y en su propio habitat por el tipo de necesidades que se le han ido presentando en el transcurso del tiempo; diferentes tipos de comunicación, de transporte, de industrialización que generan contaminación. En estudios realizados recientemente por Calderón (1998), se menciona que la población ha aumentado conforme pasa el tiempo considerablemente en el mundo, exigiendo, las generaciones venideras nuevas necesidades de "modernización" lo cual implica de alguna forma modificar el medio ambiente y es por tal que Calderón afirma que en la medida en que el hombre deteriora el medio ambiente, disminuye la calidad de su vida; si fuese tomada en consideración esta idea habría menos problemas a nivel general que se le presentan al hombre especialmente de una depresión a causa de estos factores ecológicos que influyen de manera anímica en el ser humano de manera significativa. Trad (1992) afirma que "la mayoría de las explicaciones que se dan a la aparente falta de continuidad en el desarrollo se basan en el carácter impredecible de los factores ambientales", pag. 19; de igual forma hay ambientistas como Kagan, mencionado en Trad (1992), que atribuyen a los factores imprevistos en el ambiente los que afectan a la persona originando estados psicológicos que dan lugar a discontinuidades en lugar de una continuidad; esto como ya lo mencione que los factores nocivos del ambiente pueden desencadenar un trastorno en las personas que se encuentran en contraste e intensa interacción con éste. Los desequilibrios que se presentan en el ambiente y por los cuales hay una preocupación por ellas en el sentido de que repercuten en el estado psicológico de las personas son por ejemplo: la contaminación atmosférica la cual se debe a la contaminación del aire por concentraciones elevadas de sustancias nocivas que afectan al hombre, a los animales así como a las plantas. La contaminación del aire es a causa de productos de combustión de vehículos de motor, industrias que generan la mala calidad del aire que respiramos, las talleres e incluso los desechos que son quemados equivocadamente, también se puede considerar al polvo, por algunos vientos fuertes que lo generar y que es contaminante severo en las zonas urbanas y rurales (Calderón, 1998). Otra causa de una depresión leve, en este caso, son los problemas de tránsito con los que se está en constante contacto en el ambiente, puede parecer exagerada esta causa, pero el exceso de vehículos que se encuentran en la carretera por donde tenemos que cruzar genera congestionamiento vial que a su vez provoca irritabilidad en las personas, presentación de estrés que puede ser un activador importante en una depresión; también la falta de estacionamientos es una causa incluida es los problemas de tránsito presentándose como consecuencias un mayor número de accidentes que pueden llevar a una pérdida económica y como ya se mencionó la pérdida es un detonador de un trastorno mental así como el estrés, por la disminución de horas de descanso que provocan estos problemas. También puede tomarse como contaminante ambiental al ruido excesivo del cual pareciera que las personas estamos acostumbradas, los aviones de reacción, para personas que vivan cerca de un aereopuerto, las fábricas metalúrgicas; incluyendose dentro de esta causa los equipos de sonido que con la tecnología con la que ahora nos encontramos pueden llegar a generar ondas de sonido altas provocadoras del ruido, al igual que la televisión. El ruido es un intermediario provocador de una mala concentración que no permite el buen juicio y funcionamiento del cerebro por lo cual puede llegar a desarrollar en la persona consecuencias como el insomnio, la fatiga física e intelectual, la irritabilidad, incremento de la tensión arterial y hasta sordera.

Todos estos problemas incluidos en el ambiente o provenientes de esto son un factor influyente para que se presente una depresión en el hombre, el tipo de depresión que se da por estas causas se debe considerar o clasificar dentro de las depresiones leves que es su mayoría son reversibles con un tratamiento adecuado e incluso el mismo paciente se libera de ésta si las condiciones y su manera de sentir y pensar cambian en su entorno pero que como en todos los trastornos se puede agravar si no se atiende adecuadamente y si las condiciones de vida no cambian, tal como lo afirma Breton (1998) diciendo que el papel que juegan las situaciones en que se encuentran las personas como su empleo, su hogar, sus relaciones son importantes; si alguna de ellas no es satisfactoria hará que el enfermo se sienta todavía peor y que le resulte difícil pensar positivamente con el fin de ayudarse a mejorar, se dice que las personas que padecen esta clase de depresión enferman cuando los días se hacen más cortos y con ello no reciben toda la luz solar que necesitan.

CUADRO CLINICO EN LAS DEPRESIONES ENCUBIERTAS

Los síntomas que se presentan en este tipo de depresiones que corresponden a depresiones simples o leves son principalmente los relacionados con trastornos orgánicos que son la principal causa por la que generalmente el paciente acude al medico y es en donde éste se puede dar cuente de la depresión que pude presentar, hago mención a esto ya que los síntomas que presento a continuación pueden tener una variación dependiendo al grado de depresión que tenga el paciente y que en ocasiones pueden aparecer síntomas normales de un estado de ánimo pasajero o como un leve trastorno orgánico t es por tal que se le ha llamado también a esta depesión como depresión enmascarada o encubierta (Breton, 1998), ya que si bien los síntomas físicos pueden ser muy parecidos no hay síntomas psicológicos.

Los síntomas comunes en esta depesión y con las cuales varios autores estan de acuerdo (Calderón, 1998; Sturgeon, 1987; Breton, 1998; Arieti, 1981), son los que a contimuación se mencionan:

Trastornos en el sueño. En donde puede haber, ya sea insomnio que se presenta al principio o al final del periodo de descanso, lo cual la dificuldad para dormir perturba considerablemente al enfermo pudiendo ser única pero angustiosa queja durante muchos años. Otros pacientes se encuentran inquietos toda la noche, a menudo se despierta y al día siguiente se queja de haber dormido muy poco, con frecuencia se presentan sueños desagradables "pesadillas"; en contraste algunos pacientes presentas una tendencia a querer dormir todo el día, pasa muchas horas en la cama, lo que contribuye a una forma de escapar de su realidad y responsabilidades.

Trastornos en el apetito. Uno de ellos y de gran importancia es la anorexia que implica la disminución del apetito y por consiguiente una importante pérdida de peso o a la inversa, puede presentarse un deseo compulsivo de comer pudiendo llegar hasta la bulimia con el correspondiente aumento de peso provocando como es común es estas enfermedades problemas gastrointestinales.

Disminución del deseo sexual. Los pacientes presentan una disminución o desaparición, según sea el caso, del deseo sexual lo cual afirma parte del cuadro de reducción global de los instintos o de las cosas y actividades que antes le provocaban interés y placer.

Decaimiento físico. Presentado con un incremento por la mañana provocando que el enfermo no desee levantarse y es en ocasiones lo que implica que el paciente no tenga ánimos para realizar las actividades cotidianas que requieren de su atención, el enfermo también mostrará menos interes hacía cosas que normalmente le gustaban.

Trastornos digestivos. Es en donde en el aparato digestivo con frecuencia se encuentran las quejas del enfermo, como la dipepsia o nausea; que diagnostican generalmente colon irritable, que a su vez son elementos comunes que se presentan en una depresión.

Trastornos cardiovasculares. En estos hay palpitaciones anormales, disnea nerviosa, dolores caodiotorácicos, entre otras que son por lo regular trastornos por los que el deprimido acude al cardiólogo.

Estos síntomas por ser aveces comunes en enfermedades que podrían presentarse en personas no deprimidas pueden confundir al camino hacia un diagnostico correcto; es por tal entonces que se le ha denominado como depresión encubierta ya que es un una depresión en la cual las manifestaciones físicas ocultan la sintomatología psicopatológica o que no es reconocida como tal en un examen previo, en el cual el terapeuta puede confundirse con una enfermedad somática o de igual forma se le ha denominado depresión encubierta porque esta caracterizada por signos y síntomas físicos enmascarados como la han mencionado diversos autores (Berner, Katschig y Poldinger, 1973), citados en Arieti (1981).

CAUSAS SOCIALES

El ser humano desde que nace es dotado, en la mayoría de los casos, de amor, protección y seguridad por la madre como por los demás miembros de la familia y conforme va creciendo va teniendo una identidad y una posición en su entorno social por lo cual necesita el apoyo de algún miembro de la familia y a lo largo de su vida esta persona necesita aún más a algún punto de apoyo de otra.. Por otra parte se dice (Marquez, 1990) que además pueden ser otras cosas en las cuales puede apoyarse una persona como pueden ser determinados proyectos de vida, empresas y tal vez deseará sentirse una persona importante como un deportista o un famoso artista, o un hombre que triunfe en la vida. De cualquier forma se sabe gracias a los estudios etiológicos, mencionados en Calderon (1998); que los estados afectivos de depresión son una respuesta a la pérdida de los lazos de unión que han sido indispensables para la supervivencia y desarrollo de nuestra especia. Lo cual se puede observar por las manifestaciones físicas y psicológicas de angustia que se presentan cuando se a sufrido una pérdida, y cuando por consiguiente, en determinadas ocasiones, se origina una depresión.

Para los seres humanos los vínculos afectivos son muy importantes y en consecuencia se puede ocasionar una depresión al sentir la destrucción de estos; la forma en que se llama a estas depresiones son las salidas o entradas, en donde, según Calderón (1998) las salidas son una defunción de un ser querido, una separación de divorcio, la incorporación de un hijo en el ejercito, etc., y las entradas son consideradas como el ingreso de una persona al espacio vital o interpersonal del individuo cuando se siente invadido el lugar en donde se relaciona; esto es que ciertos tipos de situación cotidiana están estrechamente relacionados con la enfermedad depresiva.

En estudios realizados por Breton (1998) se a comprobado que personas que perdían a una madre antes de los once años de edad y las que no tenían una relación estrecha con alguien en que pudieran confiar, eran más susceptibles a alguna depresión; lo cual demuestra que somos seres sociales por lo cual no podemos mantener una visa equilibrada sin relaciones de este tipo que intervienen en muchos aspectos anímicos, psicológicos y culturales del individuo. Así por ejemplo las personas que tienen una mala relación conyugal son blanco perfecto para que se presente una depresión ya que esto es peor a que si no tuvieran ninguna relación, esto es porque la mala relación se suma a su falta de autoestima y nos hace más vulnerables a las enfermedades depresivas; hay incluso personas que se casan sólo porque piensan que si no la hacen en ese momento y con esa persona, ya nadie va a querer estar con ella, y esto es a causa de su bajo nivel de autoestima que tienen.

Ya se hablo un poco acerca de la depresión en la adolescencia y de igual forma se mencionó que esta etapa es en donde la persona sufre muchos cambios incluyendo su entorno social que es en determinado momento quien le exige mayores responsabilidades y actitudes diferentes que tiene que asumir, y es por tal que las manifestaciones depresivas en la adolescencia pueden obedecer, además, a la renuncia a vínculos y objetos infantiles, la no conservación de ideas irrealizables o los conflictos derivados de sentimientos de culpa. Es claro que no todas los jóvenes pasan por los traumas descritos pero como menciona Arieti (1981), nuestra cultura impone fuertes tensiones al adolescente debido a las inhibiciones sexuales, las limitaciones de su libertad, la exigencia de triunfos sociales y académicos y su indefinición de su rol en la sociedad, de modo que no es de sorprender que sufran trastornos.

Entonces se podría decir que las causas sociales de la depresión son por la desintegración de vínculos familiares, disminución del apoyo espiritual de la iglesia, el cual es un laza muy importante e influyente por las costumbres, educación u opinión personal; la falta de vínculos con los vecinos o las amistades y también por migraciones de algún familiar o como ya se menciono por la intromición de alguien al entorno familiar.

Estos factores son importantes para que se origine una depresión dentro de los cuales también están implicados otros no menos importantes que pueden disparar un trastorno. Cuando una persona se siente, como es característico, muy poca cosa, con el autoestima baja suele en determinados casos "refugiarse" en las drogas o en el alcohol el cual es también un depresivo del sistema nervioso y en ocasiones puede provocar una reacción tóxica al igual que algunos fármacos que son recetados para la presión alta pueden ser depresores y, de las drogas se sabe que son especialmente un tipo de depresores por las consecuencias que lleva el tomarlas. Se sabe de igual forma que en la mayoría de las personas que ingieren alcohol o drogas las manifestaciones son comunmente de tipo ansiosas es por eso que este tipo de depresiones se pueden clasificar dentro de las depresiones ansiosas como se verá en el apartado siguiente .

CUADRO CLINICO EN DEPRESIONES ANSIOSAS.

En el caso de las depresiones de tipo ansiosas, como le llamaremos aquí por las diferentes manifestaciones; el cuadro clínico que comunmente se pueden presentar son generalmente trastorno de la conducta. En otras investigaciones (Sturgeon, 1987) se han referido a estas depresiones como tóxicas, en consecuencia de las causas conductuales como tomar alcohol de manera desmoderada y drogas al igual que algunos fármacos como se menciono en el apartado anterior, pero los síntomas son a común relación con una importante modificación de la conducta, las cuales son por ejemplo, y los más comunes, como lo menciona Marquez (1990) y los cuales son:

Irritabilidad

Intolerancia

Crueldad

Conductas agresivas

Tendencias delictivas

Rebeldía

Cleptomanía

Predisposición a los accidentes

Conducir demasiado deprisa

Jugar compulsivamente

Relaciones sexuales incrementadas

Afiliación a determinados grupos

Tomar drogas o alcohol

Hiperactividad

Como su nombre lo menciona, la depresión ansiosa, a pesar de encontrarse dentro de las depresiones leves, suele causar daños importantes en la personalidad de pacientes como cambios drásticos de comportamiento que le perjudican aún más en su relación con los demás y en su perspectiva de si mismo que va degenerando gradualmente.

Uno de estos síntomas con el que coinciden diferentes autores (Calderón,1998; Arieti,1981 y Sturgeon, 1987), y que es tal vez el más común por presentarse como escape de los problemas que se le aparecen al enfermo y que no puede afrontarlos es tomar drogas, alcohol, al cual le acompaña las conductas agresivas y tal vez a las demás síntomas como manifestaciones, mencionadas arriba se presenta un retardo de sus actividades espontáneas y sus actividades planificadas, imponen esfuerzos adicionales de concentración y de trabajo le distrae, lo que prefería hacer o pensar y dejar poco lugar para otras emociones. La ansiedad como síntoma principal que se presenta en la depresión no le permite estar bien consigo mismo ni con los demás, así que suele presentarse una tendencia a la hiperactividad, el uso de drogas, la afiliación a grupos como bandas delincuentes o la promiscuidad sexual en el caso también de los adolescentes, así como un autodesprecio que puede llevar a la rebeldía provocando en si mismo odio hacia los demás, el uso de drogas o actos agresivos en los jóvenes es muy común ya que con esto quieren llamar la atención de las personas a las cuales consideran importantes en su vida; suele suceder que algunos jóvenes muestran gran agitación, mientras otros se alejan de todo contacto con sus iguales (Arieti, 1981) y ya nada le parece interesante y encerrándose en su depresión no saliendo a ningún lugar, ni a la escuela ni a trabajar, por lo cual se ve afectado su rendimiento académico.

No saben que hacer para salir de su estado que generalmente es angustioso, con una ansiedad elevada, por lo cual la depresión para el paciente es un escape de la ansiedad. Algunas veces están permanentemente activos en un estado que varía desde moderada excitación motriz hasta la actividad incesante y desenfrenada, hablan, cantan, bailan, brincan y rompen o mueven objetos. El individuo saldrá de casa para ir de compras, trabajar o para funciones, pero se mostrará a menudo nervioso, torpe y angustiado.

DATOS ESTADÍSTICOS

Los datos estadísticos acerca de las depresiones son importantes para ver el grado en que se presentan los diferentes tipos de depresiones en el mundo y las personas incluyendo a los niños, adolescentes y adultos, las cuales levan a pensar que son las mujeres las más propensas a sufrir enfermedades depresivas que los hombres, ya que Breton (1998) encontró que en cada 3 pacientes hospitalizados a causa de algunos de estos trastornos, 2 son mujeres, la mayoría de ellas están casadas; esto induce a suponer que por el ritmo de vida que llevan estas son más suceptibles a las enfermedades depresivas; la forma en que la sociedad las trata así como lo que espera de ellas, desde luego que depende de las costumbres sociales de determinada época en que le toque vivir. Esto es que los cambios del papel que desempeña la mujer en la sociedad y la tendencia general a participar más que antes en actividades ajenas al hogar, por ejemplo el trabajo, lo cual significa que entonces dispone de poco tiempo para ellas mismas debido a que deben cuidar a los niños pequeños, al marido y al trabajo, es por eso que en ocasiones tienden a perder su sentido de identidad, que solo están para atender a los demás y esto hace que pierdan su autoestima y confianza en si mismas lo cual es un rasgo común en las depresiones, es por tal que las estadísticas en relación al sexo están encaminadas hacia ese sentido como lo comprueba Polaino (1980) afirmando que la especial incidencia en la mujer es del 10.7 por ciento frente a la existente en el hombre que es del 3.1 por ciento, mucho menos de la mitad y que por lo menos el 6 por ciento de las mujeres y el 3 por ciento de los hombres han experimentado un episodio de depresión grave suficiente como para requerir hospitalización. A pesar de lo mencionado de que las mujeres sufren más, en porcentaje, un tipo de depresión que el hombre no hay que olvidar que este también presenta episodios depresivos e su vida no por problemas como los que se le presentan a la mujer pero si y también en algunas ocasiones debido a los factores sociales.

Se a dicho en investigaciones (Breton, 1998) que una posible razón de las presentaciones depresivas en el hombre podría ser que el cambiar los papeles que interpretan las mujeres, los hombres se sienten menos seguros de los suyos porque antes él podía considerarse como la cabeza de la familia y principal proveedor de la misma, la reciente resistencia de las mujeres de quedarse en casa en calidad de subordinadas a puesto el papel del hombre entredicho. Los hombres entonces sienten que no pueden asumir la posición dominante sencillamente por haber nacido hombres.

Por otra parte, en relación con los tipos de depresiones, es importante la historia familiar en relación con estos trastornos para suponer una posible depresión, como se menciono en el apartado 3.1, de acuerdo a la disposición genética que tenga el paciente, según Breton, se a dicho que las personas sin ningún historial familiar de depresión bipolar o unipolar, sólo 1 de cada 100 sufrirá depresión bipolar y 3 de cada 100 unipolar; en cambio de las personas con un historial familiar de depresión bipolar 1 de cada 5 padecerá de ella.

De acuerdo con otras estadísticas aportadas por Arieti (1981) un pequeño porcentaje de pacientes con depresión profunda tienen pensamientos de tipo obsesivo-compulsivo, semejantes a los que aparecen en las neurosis obsesivo-compulsivos y en las depresiones leves. Rennie (1942), citado en Arieti (1981); después de 40 años encontró que el 70 por ciento de la totalidad de paciente con alguna depresión sufría un segundo ataque el 63.5 por ciento tenis tres ataques y el 45 por ciento cuatro, lo cual lo llevo a decidir que cuanto mas frecuente son los ataques peor es el pronostico. Otros datos proporcionados Charatan (1975), citado en Arieti, indican que el 52 por ciento de los casos vistos en una clínica de psiquiatría para pacientes externos se diagnostica un desorden afectivo principalmente caracterizado de las depresiones psicóticas se puede notar que el número de depresiones profundas es mayor que el de depresiones leves ya que en algunas ocasiones los pacientes no acuden con anticipación antes de que se agrave el trastorno. De igual formo las psicosis esquizofrénicas y maniacodepresivas representaban según Davidson (1996), citado en Arieti, cada una en el 30 por ciento de las enfermedades psiquíatricas al mismo tiempo que la psicosis maniaco depresivas constituye el 40 por ciento, de acuerdo con Sturgeon (1987), las depresiones bipolares o síndromes maniaco depresivos, por su parte, son mucho menos corrientes y constituyen sólo un 3 por ciento de todas las depresiones.

En relación con el suicidio a causa de las depresiones se sabe que es la depresión la principal causa de éste según Sturgeon (1987), son menos del 5 por ciento las personas que se suicidan las cuales padecen una depresión, es por tal que se afirma esto pero el suicidio es especialmente la causa principal de muertes estre los 15 y 25 años, así como Arieti (1981), cita las siguientes tasas de suicidio para los diferentes grupos de edad: por cada 100.000 individuos. Entre 5 y 9 años, 0.5, entre 10 y 14 años, 0.4; entre 15 y 19 años, 4.6; y entre 20 y 24 años 10.4; se puede observar que las tasas de suicidio aumentan significativamente a medida que el niño crece y se convierte en adulto.

Otro dato en relación a esto es que alrededor del 75 por ciento de los pacientes tienen ideas suicidas y no, menos de 10 o 15 por ciento llegan a completar los intentos de suicidio. Las estimaciones acerca de la frecuencia del suicidio en todos los tipos de depresión profunda varia de acuerdo con Rennie (1942), citado en Arieti (1981); el 5 por ciento de los pacientes con depresión profunda llegan al suicidio, en EE.UU. por ejemplo se informan 20.000 casos de suicidios por año o 25.000 aproximadamente, también es más propenso para personas que sufren además de una depresión otro tipo de enfermedad como en los epilépticos depresivos es muy alto porque el paciente debe luchar no sólo con la depresión sino también con las tendencias impulsivas propias de la personalidad epiléptica.

En relación con estadísticas a nivel mundial se ha confirmado que la depresión se presenta en un 3 a 5 por ciento de la población mundial; los enfermos por depresión en todo el mundo son alrededor de 120-200 millones. En algunos países como España de 1.200.00 a 1.500.000 son casos de depresión lo que supone aproximadamente al 10 por ciento de la población adulta. Además 2 millones de estas personas con depresión no van a las consultas ni se someten a ningún tipo de tratamiento lo que podría incrementar la ocurrencia de casos.

Estudios realizados en Europa y EE.UU: indican que la población adulta del 18 al 20 por ciento de las mujeres y del 8 al 11 por ciento de los hombres tienen o en algún momento han tenido depresión.

Y especialmente en México según un estudio realizado por Calderón (1998) indica que de 929 personas se encontró que el 11.6 por ciento tenían depresiones medias; el 2.5 por ciento con cuadros severos haciendo un total de 14.1 por ciento de enfermos deprimidos en población general de igual forma el 11.8 de éstos correspondía a personas masculinas y 15.1 por ciento a femeninas; la incidencia en la edad fue de 27.8 por ciento en personas mayores de 60 años; 24.5 por ciento en personas de 55 a 59 años...

Estos estudios realizados son de vital importancia tanto para el depresivo y su familia como para la sociedad en la que se relaciona. Así entonces un buen diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado puede ayudar a disminuir estas estadísticas que podrían ser alarmantes en el futuro.

5. TERAPIAS

El considerar a la depresión cono una enfermedad ha sido un pasa muy importante para también considerar de gran importancia su tratamiento, y de acuerdo al tipo de depresión y los síntomas que se presentan, el terapeuta debe tomar en cuenta para utilizar la terapia adecuada que lleve a la solución del problema. Como todas las enfermedades no se cura de la noche a la mañana y en el tratamiento debe existir un compromiso del terapeuta así como del paciente para acelerar la recuperación de éste último y así salir de ese agobiante estado del cuerpo y del alma.

TERAPIA COGNITIVA

La terapia cognitiva es en general una alternativa estructurada y diresta, de tiempo limitado en la cual se postula que las relaciones emocionales y conductas de la persona, vienen en gran medida determinadas por el modo en que estas constituyen el mundo (Brck, 1967; citado en Harrison, 1984). De esta forma y por tanto esta terapia se enfoca básicamente en los siguientes pasos:

     

  1. Detección y análisis de pensamientos automáticos negativos

  2. Reconocimiento de la conexión entre cognición, reacción emocional y conducta.

  3. Examen de la evidencia, a favor o en contra, de los pensamientos automáticos.

  4. Sustitución de pensamientos automáticos, no apoyados por un mínimo de evidencia por interpretaciones basadas en hechos reales.

  5. Identificación y asunciones basadas en hechos reales que predisponen a la utilización de un sistema de pensamiento deformado.

Lo que esta terapia, como las demás, intenta, o el fin de esta, es encontrar el equilibrio de la persona deprimida en su medio social, su medio real, para la incorporación total y positiva en ésta.

Una característica esencial de esta terapia es que se a demostrado su utilidad únicamente en el tratamiento de estados depresivos inipolares y carentes de manifestaciones psicoticas, las cuales ya se mencionaron con anterioridad. Se pude entonces decir, que esta terapia puede ser utilizada para depresiones leves dentro de las cuales se encuentran las encubiertas y las ansiosas, por ejemplo.

En la terapia cognitiva se pone atención a la exploración y modificación de la estructura cognitiva de los pacientes; consiste en disminuir el sufrimiento del paciente mediante la sustitución de las estructuras cognitivas irracionales y las disfunciones por otras cogniciones más racionales y funcionales. En un promedio esta cogniciones más racionales y funcionales. En un promedio esta terapia se puede llevar a cabo en doce semanas de tratamiento, dependiendo de cada persona, en donde es importante que el terapeuta tenga un amplio conocimiento del síndrome para que entienda los significados de las bervalizaciones del paciente, para comprometerlo en una activa investigación empírica acerca de sus pensamientos, inferencias, conclusiones y Asunciones; a fin el intento terapéutico consiste en delimitar las creencias disfuncionales del depresivo, y , posteriormente comprobar su validez. Un pasa importante es enseñar al paciente que no tiene por qué sentirse desamparado o desvalido en manos de la depresión (Harrison, 1984).

Laterapia cognitiva debe desarrollarse en una estructura de tiempo limitado, en un principio la terapia debe desarrollarse en dos sesiones semanales con un máximo de cuarenta y cinco minutos; durante las primeras sesiones conviene que el paciente y el terapeuta trabajen juntos en la confección de una lista de problemas que incluya temas centrales a la alteración depresiva y así que las sesiones posteriores se orientan en torno a la solución de dichas dificultades; el paciente debe registrar las actividades diarias para que le muestren que en su vida hay más aspectos positivos de los que pensaba.

La terapia consiste básicamente en la asignación de tareas graduales que logren inducir, poco a poco una percepción de dominio frente a la posición de desvalimiento, el trabajar juntos, paciente-terapeuta, en la elaboración del programa de intervención, incluyendo la estructura de las sesiones, las asignaciones en las mismas, así como la estrategia terapéutica para especificar claramente la meta a conseguir en cada momento y cada vez un poco más difíciles. Es el registro de las actividades diarias el que puede provocar placer y la sensación de dominio sobre la tarea que se realiza.

El análisis de los registros semanales ayudará al terapeuta a desarrollar estrategias que mejoren el funcionamiento adaptativo del depresivo. Actividades en que el paciente experimente cierto grado de placer, pueden ser asignados dentro del trabajo a realizar entre sesiones, elevando su frecuencia, Harison (1984).

Cuando una actividad resulta difícil debe dividirse en elementos pequeños. Asi el paciente irá realizando las actividades más fáciles hasta avanzar progresivamente y llegar a otras más complejas.

La terapia cognitiva intenta modificar la valoración erronea que tiene el paciente mediante la capacidad de análisis de los propios pensamientos, imágenes o asunciones que aparecen sin lógica alguna y se aceptan, lo cual es para que el enfermo aprenda a reconocer estas formas automáticas del pensamiento, las considere meras hipótesis las

analice de acuerdo a la evidencia empírica de que disponen, tenga en cuenta otras opiniones o aplicaciones y determine una solución.

Esto es para que se de cuenta que realmente no son tan graves los problemas que imagina que lo son y para que esta base de las creencias se vaya dando es recomendable que el paciente aprenda a hacerse las siguientes preguntas:

     

  1. ¿En qué evidencia objetiva se basan mis pensamientos automáticos?

  2. ¿Existe alguna otra forma de valorar los datos objetivos de que dispongo?

  3. Incluso en el caso de que lo que pienso sea verdad ¿Es la situación tan mala como parece?

  4. ¿Qué es lo más productivo que puedo hacer?

Para que el paciente se vaya incorporando a una vida normal y equilibrada el terapeuta y el paciente deben llevar a cabo una exploración conjunta, que les permita eliminar la posibilidad de que la respuesta alternativa no sea más que una racionalización automática Harrison (1984).

Cuando las actitudes y tareas planteadas en el transcurso de la terapia llegan a entenderse con claridad, resulta fácil determinar que el paciente a salido del trastorno depresivo.

TERAPIA CONDUCTUAL.

Dentro de esta se propone que las emociones y conductas disfuncionales puedan modificarse alternando los pensamientos o creencias personales atabes de un proceso terapéutico que enfatice el buen uso, (adaptativo) del razonamiento y el control racional de la conducta. Es entonces una combinación de lo cognitivo con lo conductual, para que en conjunto sea más efectiva en relación a la terapia en la depresión.

Este modelo parte prácticamente de las siguientes premisas basadas en el modelo de aprendizaje social que postula Bandura:

     

  1. El organismo humano responde a las representaciones cognitivas del ambiente y no al ambiente per se

  2. Estas representaciones cognitivas se aprenden al igual que la conducta observable.

  3. La mayor parte del aprendizaje humano esta mediada cognoscitivamente.

  4. Los pensamientos, emociones y conductas están interrelacionadas causalmente.

A su vez algunas características de las terapias conductuales son:

1) La clara operacionalización de los procesos terapéuticos en un modelo altamente

estructurado y replicable.

2) Su compromiso con la validación empírica de las técnicas terapéuticas a trabes

de la investigación científica.

En una relación con la terapia cognitiva, la terapia cognitivo-conductual, postula que la depresión es producto de distorsiones cognitivas que surgen cuando la persona evalúa sus experiencias negativamente reflejándose, esto es su autoimagen, su persepción del mundo y del futuro, así mismo propone una vinculación estrecha entre los pensamientos, la conducta y las emociones. Postula que la producción de cambios en la conducta y los pensamientos es una forma efectiva de modificar los estados afectivos, Bacot (1991).

Los esquemas o conceptos negativos aprendidos desde temprano suelen desarrollarse a trabes de las experiencias negativas que fomentan reglas rígidas para guiar la conducta e influencian disfuncionalmente el contenido del pensamiento del individuo. Esto se relaciona con las causas de las depresiones psicoticas que se encuentran dentro de las depresiones graves, por lo cual la terapia cognitivo- conductual puede ser una alternativa efectiva para la recuperación del paciente con este tipo de depresiones.

Ya que el enfermo mantiene un pensamiento pesimista y de autodesprecio así como pesimismo y derrotismo causado normalmente por interpretaciones como:

"Debo 

1) ... ser aceptado por todos siempre"

2) ... ser exitoso en todo siempre"

3) ... ser amable, perfecto, etc., siempre"

Es necesario entonces poner un mayor énfasis en la terapia cognitiva de la depresión en este caso, además de un interés en la activación y modificación en la conducta de éste. En relación con la terapia del aprendizaje social de bandura (1969), citado en Bacot, 1991; se dice que el individuo no responde directamente a los estímulos ambientales, sino que evalúa e interpreta los mismos por medio de representaciones mentales, de esta forma la persona procesa la información de su ambiente a trabes de sus "filtros cognitivos", y el interpretarlos de manera errónea es lo que conduce, en muchas ocasiones, a un desorden cognoscitivo o depresión, y de igual forma se puede cambiar el pensamiento e interpretación de loa hechos de la vida real del individuo aplicando los estímulos adecuados para su mejoramiento.

De tal manera la terapia conductual postula que:

     

  1. Toda conducta incluyendo las cogniciones, es aprendida.

  2. La terapia debe enfatizar la ejecución conductual y todo aquello que puede evaluarse empíricamente (por ejem. Las cogniciones se detectan a trabes de bervalizaciones).

  3. Al modificarse la conducta y cogniciones , se internan los estados emocionales.

  4. El rol del terapeuta es uno y dirigido a activar al paciente en su recuperación a trabes de la asignación de tareas y el aprendizaje de destrezas de ayuda propia que lo capacitarán para la resolución de sus problemas.

En esta terapia, también la persona aprenderá a observarse más objetivamente y a debatir sus pensamientos por medio de experimentos y registros de conductas y cogniciones, además se utiliza el método inductivo en el cual las creencias abstractas son inferidas a partir de instancias concretas y en donde se utilizan básicamente los siguientes puntos:

Se hace énfasis en que el paciente valide empíricamente sus creencias pormedio de la confrontación objetiva en la realidad externa a trabes de conductuales.

El rol del terapeuta como facilitador de este proceso por medio de tarea 

Y el "dialogo socrático".

De esta forma Beck y col. (1979) citados en Bacot (1991), sugirieron las siguientes etapas en el tratamiento:

Fase I.- En esta como en muchas, la actividad conductual de cliente será el foco de atención, hay que lograr la reactividad por medio de la asignación de tareas estructuradas que la persona llevará a cabo por su cuenta y en todo momento en donde el terapeuta le ayudará en la estructuración y evaluación de estas. Así las tareas asignadas irán aumentando el grado de dificultad, hasta lograr concluirla: entonces, la evaluación de pequeños éxitos que aumentará la motivación confrontará la idea depresiva de incompetencia.

La programación de un itinerario de actividades puede, también, ayudar a eliminar la indesición del paciente, en donde se programan actividades diarias en donde el paciente se puede dar cuenta que realmente es capaz de realizar cualquier cosa. Al momento de evaluar cada actividad el terapeuta hará énfasis en los eventos que producen placer o sensación de dominio, sirviéndole para confrontar la idea distorcionada que acarrea el enfermo derpesivo.

La fase de actividad conductual será el primer paso para eliminar la inactividad que es básicamente romper con la indesición de actuar y de validar empíricamente las anticipaciones negativas, alterar el plano cognitivo evaluando los resultados condutuales positivos y medir una mejoría en el efecto.

Fase II.- Cuando la persona a comenzado a disminuir su inactividad depresiva, con un alivio sintomático. Se avanza hacia la fase terapéutica dirigida más directamente a sus cogniciones, en donde se evaluarán las formas en que construye su realidad. Sus creencias son tratadas como inferencias subjetivas y no como hechos reales objetivos sobre la realidad y se le ayuda a identificarlos, -observar su influencia en forma de autoverbalizaciones, -distanciarse de la certidumbre con que se acogen y -evaluar su validez real.

Entonces el paciente aprenderá evaluar sus opciones racionalmente; para analizar las perspectivas alternas, en el auto registro de pensamientos anotará posibles "respuestas racionales" que le puedan ayudar a contra argumentar su pensamiento depresivo y cuánto cree en estas alternativas racionales, lo cual lo lleva a que valide sus ideas depresivas en el mundo real incorporándose gradualmente a este de manera, como ya se mencionó, racional realizando actividades y tomando decisiones que antes normalmente asumía.

Fase III.- En este momento ya que el paciente haya desarrollado un repertorio de estrategias cognitivas y conductuales para contraatacar sus ideas depresivas el tratamiento se dirige hacia la identificación y el debate de las asunciones o premisas subyacentes a la actividad consciente que sustentan y sirven de base filosófica para el sistema depresivo (Beck y col., 1979; Harroson y col. 1984), citados en Bacot, 1991; esto a trabes de un proceso inductivo.

En el modelo cognitivo-conductual, la búsqueda e identificación se hace colaboralmente entre paciente y terapeuta y el debate lógico lo lleva a cabo el paciente con la guía terapéutica, luego de haber probado empíricamente la validez de dichas creencias básicas (Bacot, 1991). Al eliminar las asinciones básicas desaparecen sus productos (pensamientos automáticos) pues termina el procesamiento de información depresiva y de esta forma se disminuye la vulnerabilidad hacia la depresión. Con la evidencia que ha logrado en el proceso terapéutico el paciente puede convencerse del proceso depresivo que estas premisas ríg0idas han facilitado al darse cuenta de la invalidez no pueden ser cumplidas, podrá entonces avandonarlas adoptando otras creencias mas razonables.

Así la terapia lo fortalecerá cognitivamente para enfrentarse a futuras situaciones difíciles.

 

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Fuente: http://www.miexamen.com.mx/Depresion.htm