Qusiera ser parte de una sinfonía,
el sonido eterno de un arpa sonora,
el susurro suave de vieja pianola
y el aullar eterno de una caracola.
Fundirme en el ritmo de la sinfonía,
y extraer de mi alma la melancolía
que por mucho tiempo me ha hecho compañía.
Quisiera vestirme de blancos antojos
y olvidar lo malo, los viejos despojos
de un triste pasado que no está olvidado.
Qusiera pensar que nunca fuí necia
y cubrir mi mente con severa amnesia,
y pensar que mi alma es feliz y alegre, a pesar de todo.
Y a pesar de todo,
mi melancolía ya no se hace prosa,
se hace poesía.
Y vierto mis lágrimas que corren a caudales,
todas mis tristezas; todos mis pesares.
Ya se van regando mis viejos rosales.
Van creciendo rosas; rosas sin espinas
y por mucho tiempo busco la razón,
pues se han clavado en mi corazón.
Fuente: http://members.aol.com/bookcc/poflop3.htm