La sociedad es enamoramiento, celos, perdón y melancolía

Pablo Fernández Christlieb

 

Con el tema "La cronica Sentimental de la Sociedad" Pablo Fernández Christlieb

presentó el libro "La Afectividad Colectiva"

 

Creación y destrucción son los sentimientos límites de toda sociedad, sea de dos o de mil; en medio se encuentran el poder y el contrapoder, los celos y el perdón, mitad creación y mitad destrucción, indicó el doctor en Psicología Social Fernández Christlieb, al participar en la Cátedra "Carlos Pellicer Cámara", organizada por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT).

Fernández Christlieb estudia a la sociedad a partir de los sentimientos: la fundación de la sociedad o el enamoramiento; los celos o la sociedad amenazada; la amenaza cumplida o el perdón y la melancolía o la destrucción de la sociedad.

Al disertar la conferencia "La crónica de sentimental de la sociedad", explicó que os celos, como todo afecto, duran quince segundos o varios años, pero como todo efecto pueden terminar en alguna de las siguientes maneras: se revienta la sociedad, la crisis pasa a la mesa de negociaciones o hay luna de miel con alguien distinto.

Dijo que cuando la rabia es tan grande que amenaza con comérselo a uno mismo, por puro instinto de conservación, se da cuenta que la única manera de supervivencia es el perdón, pero cuando la venganza del perdón se lleva hasta sus últimas consecuencias la sociedad se revienta y aparece la depresión, la melancolía, pero, paradójicamente, en la melancolía reside la esperanza.

 En el auditorio de la biblioteca "Lic. Manuel Bartlett Bautista", mencionó que cuando la melancolía permea a la sociedad, ni la religión, ni la ciencia, ni el progreso funcionan como verdades de consenso válidas para todos, lo que queda es la pluralidad de verdades privadas que le lleva a la destrucción.

"Porque, para hacer nuevas amistades o grupos informales, para pactar nuevos estilos de civilidad y renovar instituciones políticas, hay que saber qué es lo que se siente no tener una sociedad en la cual estar vivo. A cada nueva sociedad le precede el desamparo", expuso el investigador social.

En cambio, apuntó, los movimientos de masas son excepciones en la vida de la sociedad, como cuando hay elecciones, visita del Papa, errores de diciembre, multitudes que están garantizadamente locas y son insólitas, porque presentan una envidiable soltura para sentirse omnipotentes y cruzar puertas cerradas, para no entender razones y exigir justicia, para fundar realidades aparte, como en los sueños que son la multitud de uno mismo.

Pero lo insólito también sucede cada tres minutos. En cualquier vagón del metro, en cualquier banca del parque, en cualquier pasillo de oficina y en cualquier cama, las multitudes irrumpen con su escandalosa omnipotencia en el enamoramiento que es tan irrazonable como una revuelta popular, comparó Fernández Christlieb.

Fuente: Cátedra "Carlos Pellicer Cámara" de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco

 

  Gerardo Herreros http://www.herreros.com.ar