La muerte de Antíoco IV Epifanes y el advenimiento de Antíoco V - La Biblia

8 Al oir tales nocticias, el rey quedó consternado, presa de una violenta agitación, y cayó en cama enfermo de tristeza, porque las cosas no le habían salido como él deseaba.

9 Así pasó muchos días, sin poder librarse de su melancolía, hasta que sintió que se iba a morir.

10 Entonces hizo venir a todos sus amigos y les dijo: " no puedo conciliar el sueño y me siento desfallecer.

11 Yo me pregunto cómo he llegado al estado de aflicción y amargura en que ahora me encuentro, yo que era generoso y amado mientras ejercía el poder.

12 Pero ahora caigo en la cuenta de los males que causé en Jerusalem, cuando robpe los objetos de plata y oro aue había allí y mandé exterminar sin motivo a los habitantes de Judá.

13 Reconozco que por eso me suceden estos males y muero de pesadumbre en tierra extranjera".

14 Luego llamó a FIlipo, uno de sus Amigos, y lo puso al frente de todo su reino.

15 Le entregó su diadema, su manto y su anillo, encargpandole que dirigiera a su hijo Antíoco y lo educara para que fuera rey.

16 El rey Antíoco murió en aquel lugar, el año ciento cuarenta y nueve.

17 Cuando Lisias se enteró de la muerte del rey, puso en el trono a su hijo Antíoco, que él había educado desde niño, dándole el sobrenombre de Eupator

1Mac 6.7, 6.18.

Gerardo Herreros http://www.herreros.com.ar