Se alargan las palabras
que más que palabras son los ahondados sentimientos
reinantes desde siempre.
Y se escuchan tus pasos,
que sin quererlo se marchan:
despacio,
silenciosos,
enceguecidos
y
paranoicos.
Y veo el Sol esconderse detrás de mi retina,
ya inerte...
Y ya no diviso las nubes,
el cielo ha caído por encima de mis alas...
No siento el agua fría de la lluvia,
me he vuelto piedra...
Me remonto a los recuerdos que es lo único
que me ha quedado fiel al tiempo,
y no hacen más que melancolizar mi corazón
ya deshecho,
cargado de peso antiguo.
El camino sigue su curso.
Yo no lo puedo seguir.
Existen injusticias sin sentido que golpean
más que el viento de invierno.
Lo que mi alma desea,
se ha vuelto inalcanzable,
y sale de ser una frase,
para ser, llena de dolor,
una triste realidad.
Serás el Sol que me falta,
serás la lluvia que empapaba mis alegrías,
serás los pasos regresando,
serás la vida vuelta a vivir,
serás los sueños del hoy,
serás el ayer pasado ya olvidado,
pero tu espacio lo guardo intacto y vacío.
Mis libros te esperan.
Mi pluma se ha agitado de escribirte sus ilusiones.
Mi música te canta ensordecida.
Mis fotografías te espían desde un ángulo escondido.
Y mi cuerpo yace bajo las aguas turbias de nuestro río
de una tarde primaveral cálida.
Fuente: http://www.espejismos.laalmeja.com/poexx.htm