Te vi llegar la otra noche, humedecida por la melancolía de la lluvia. Silenciosa te detuviste en la puerta. Tu mirada atravesó la estancia en busca del vacío de la habitación. Tu mirada revelaba soledad, el nerviosismo, la incomprensión de la cual tanto buscaste escapar, esa mirada que me estremeció, esa mirada en tus ojos negros, tan negros como tus vestidos, siempre negros, siempre oscuros.
Fuente: http://www.geocities.com/Heartland/Village/9699/poesia.html